Pasaje en avión

Signada como estoy por los viajes -de Sagua a Santa Clara, de Santa Clara a Sancti Spíritus y, 15 o 21 días después, ese mismo trayecto en sentido contrario-, es casi un trauma lo mío con el transporte. Demasiado sol en la botella, demasiadas horas sobre el lomo de una Yutong, demasiado dinero de mi salario -como antes, del de mis padres- en el bolsillo … Continúa leyendo Pasaje en avión

El problema es generacional

No debí haber nacido en 1984, es un año demasiado rotundo, demasiado bisiesto y par. (Ahora mismo de seguro alguien suma y resta para comprobar si realmente el 84 fue un año bisiesto por ese placer casi morboso del hombre de desconfiar de las verdades que se le dan por sentadas). Anita tenía que haber sido una madre más precoz y haberme lanzado al mundo … Continúa leyendo El problema es generacional

La Habana es ancha y ajena

El Malecón y sus lucecitas para escena; las olas embistiendo ese muro de piedra con que los habaneros pretenden contener el mar; los carros de embajadas que pasan, salpicando sin cargos de conciencia a los vendedores de maní; la silueta provocativa del Hotel Nacional, fuera del alcance de mis bolsillos: todo en La Habana me es hostil. A veces me pregunto cómo hubiera sido estudiar … Continúa leyendo La Habana es ancha y ajena

Náufragos en tierra firme

Como un barco que se va a pique, irremediablemente, la casa comenzó a hacer aguas. Por debajo de las puertas, reptando por los tragantes, por entre las ranuras del piso, el río nos invadió con sus astucias de leva hasta dejar en todos la terrible sensación de estarnos ahogando en tierra firme. La odisea había empezado de madrugada y sin corriente, después de que el … Continúa leyendo Náufragos en tierra firme