Viendo llover en Macondo

Alguien dijo junto a mí: “Es viento de agua”. Y yo lo sabía desde antes. Gabriel García Márquez Llovió tanto que las casas se desprendieron de los cimientos y algunas rodaron por las calles, loma abajo. Viéndolas desde un postigo, más bien parecían barcos a la deriva, de esos que no van a ninguna parte. Puertas adentro, los pollos dormían en las repisas, tratando de mantener … Continúa leyendo Viendo llover en Macondo

Acreditación forzosa

El tribunal sabía lo que buscaba: “¿De cuánto te valieron los conocimientos adquiridos en la universidad para tu posterior desempeño profesional? ¿Cómo juzgas el rigor de las clases y de los ejercicios académicos? ¿Qué piensas del plan de estudios? ¿Cuánto influyó la carrera en la formación de las habilidades necesarias para el desenvolvimiento laboral?”. Las preguntas me sonaban insulsas, no porque lo fueran realmente, que … Continúa leyendo Acreditación forzosa

Frijoles negros

Algo debí decirle a mi primo aquel mediodía -algo que de seguro él tampoco recuerda- para que me respondiera con un disparo de frijol. Estábamos almorzando solos en la mesa de la saleta, donde aprendimos a jugar ajedrez y desde donde podíamos ver los muñequitos rusos sin dejar de comer. El grano de frijol negro rebotó en las paredes y terminó escachado en algún sitio … Continúa leyendo Frijoles negros

La fiebre del oro

Si en tiempos del conquistador Francisco Pizarro las hordas peninsulares arrasaron el Imperio Inca, deslumbradas por la cantidad exorbitante de minerales preciosos en templos, palacios y edificios públicos, hoy en día los saqueadores de entonces hubieran preparado de nuevo los arcabuces ante el desfile de cadenas, anillos, aretes, pulsos y hasta dientes de oro que amenazan con perpetuar la moda de la frivolidad. Por desgracia, … Continúa leyendo La fiebre del oro

Un hombre del renacimiento

El doctor Ercilio Vento Canosa no existe. Es una fabulación, un espejismo, un personaje plantado en medio de la ciudad de Matanzas para hacernos creer al resto de los mortales que es posible vivir en pleno siglo XXI, en el bullicio de la sociedad posmoderna, a la usanza de los enciclopedistas de antaño. Y si, en última instancia, aceptamos que es real, de carne y … Continúa leyendo Un hombre del renacimiento