La lenta agonía de los ahogados

La lenta agonía de los ahogadosVenecia e Isabela están condenadas a morir de la misma forma: las aguas mordiendo la línea sinuosa del litoral, el mar adentrándose en tierra firme por entre plazas y callejuelas, el esqueleto de la ciudad cubierto de algas en el fondo del océano, como dicen que terminan los barcos hundidos. Venecia e Isabela están padeciendo ya la lenta agonía de los ahogados.

No sé allá, en Italia, cómo piensan resolver la disyuntiva entre el mar, que trepa por las pantorrillas de la urbe, y el empecinamiento de los lugareños, aferrados desde siempre a su pedazo de mundo. No sé cómo se las ingeniarán en aquel recodo de Europa pero aquí, en la mismísima desembocadura del río Sagua, todo parece cuestión de coser y cantar.

Es como si desde hace décadas en esta región de Cuba ya viniéramos augurando la hecatombe. Tal vez a ello se deba que hayamos aceptado sin chistar la decadencia del puerto, un embarcadero que otrora se disputaba la primacía en toda la costa norte del país y que hoy apenas ve entrar y salir a los pescadores, con sus chalanas atiborradas de pargos; que las edificaciones se dejen vapulear por los vientos hasta caer como fichas de dominó y que ahora, para colmo, no puedan reconstruirse sino las que tengan a bien desplomarse en la calle principal.

La culpa es del cambio climático, del calentamiento global, dicen los más resignados, los que se dejaron convencer y arrancaron con sus bártulos a poblar la Isabela Nueva, ese reparto casi fantasma a medio camino entre Sagua y la costa -a medio camino hacia cualquier sitio- donde están a salvo de los huracanes y del salitre, donde las amas de casa languidecen en los balcones y sus hombres deben recorrer kilómetros si es que pretenden vivir de la pesca.

Los más temerarios decidieron, sin embargo, mantenerse en esa suerte de aldea marítima desafiando la furia de los elementos, intentando contener las veleidades prometidas por el agua y anunciadas por los especialistas del CITMA (¿Qué ministerio anunciará la tragedia en Italia?).

Los más viejos confían, incluso, en que la reanimación del transporte por cabotaje -a las nuevas generaciones debe sonarles a cuento del siglo XIX- pudiera disimular los estertores de un puerto que se ha visto minimizado a simple área de baño. No obstante, al paso que marcha la resurrección del cabotaje no sé si quedará un pilote vivo o alguna dársena para dragar.

Es lo que no dicen los científicos: Venecia e Isabela están condenados a morir de la misma forma: en el fondo del océano, solo que en esto de resignarse a ser borrada del mapa, Isabela ya tiene varias décadas de ventaja.

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12 comentarios en “La lenta agonía de los ahogados

  1. Te envidio tu mar y tu puerto.Es relajante ver entrar y salir barcos del puerto aunque sea de pescadores, aveces,Antes,los fines de semana,vijaba a Watson island para ver de cerca la entrada de los cruceros y otros barcos.Trauma que adquiri por que en mi Yayabo no tengo ni barquitos de papel.Todavia,cuando voy,me paro en el puente petonal que une mi barrio con la Peñita y me quedo rato viendo a a mi rio pasar con su senil andar,casi como un nieto contempla a su abuelo

  2. Gisse: esta es la tercera vez que intento comentarte del post de hoy, pero no sé qué pasa que no publica el comentario. No sé cuántas veces he escrito lo mismo de varias formas. Aquí voy a intentarlo de nuevo.
    Cuando leía tu post de hoy a mí también me invadió esa sensación de abandono que, desafortunadamente, llega a muchos lugares de esta isla.
    Particularmente sentí la nostalgia por el puerto de Casilda, ese impiortante sitio vital para las importación y exportación años atrás y del que hoy soolo queda el recuerdo. Cuando la fiebre de los pedraplenes-que en algunos casos sí fueron oportunos, pero en este no tanto-la Bahía quedó incomunicada para siempre y su ecosistema costero también sufrió daños irrecuperables.
    Ojalá e Isabel salga de la desidia…Ya ves, no me pierdo de tu Cuba profunda aunque lleve semanas sin comentarte. Desde aquí siempre te leemos. Saludos.

    1. Gracias por la persistencia en el comentario, Galinka, lo que pasaba es que me entró como spam, es lo que yo digo, que la tecnología tiene sus triquiñuelas.
      Sobre lo que me cuenta del abandono de Casilda, qué replicarle? Es lamentable, como lamentable sería que no se aprovechara la oportunidad de impulsar el cabotaje, que está bien fundamentado en los Lineamientos recién aprobados. Me encantaría que regresaran aquellos tiempos en que navegar no era tan difícil. Ya hasta imagino un recorrido turístico -preferiblemente en MN- por los principales puertos y playas de Cuba, una especie de bojeo a Cuba que nos mostrara a los cubanos las riquezas de nuestro archipiélago. Yo zarparía de Sagua pero me quedaría en Trinidad, jejeje. Un beso enorme a mi familia del sur…

  3. Sólo una duda, José Luis, porque sinceramente no entiendo bien su metáfora: ¿usted es más joven o más viejo que el Yayabo? Saludos, Aurorita, la cantimplora de Guayos

    1. Aurorita, mi vida, pero esos desvelos a usted no le hacen nada bien. Para una vez que Jose Luis está tranquilo mirando el Yayabo sin mortificar a nadie, viene usted y me lo alebresta. Cuídese de esos madrugones, mire que algunas ya hemos aprendido a lidiar con ellos pero no crea que es fácil. Un beso.

  4. Aurorita no tan viejo como el Yayabo,pero casi como su puente,pero le advierto que todavia puedo tomar agua en cantimplora, pero solo la bebo cuando su calidad lo amerita..A que ahora si comprende la metafora

  5. Buenas,Gissellle.Saludos a tus lectores.En una de las decenas de fotos aereas contenidas en la bellisima “Geografia de Cuba” de Levy Marrero,se puede ver lo que fue el puerto de Isabela de Sagua.Miles de toneladas de almacenaje en tanques de mieles y quimicos,colosales almacenes;hermosa y costosa infraestructura.Por alli salian millones de pesos(1peso=1dollar) en azucar y sus derivados y quimicos.Entraba madera e insumos que necesitaban los numerosos aserrios y las desarrolladas industrias siderurgica, ferrocarrilera y quimica de Sagua la Grande.Isabela tambien tenia una salina que producia sal de muy buena calidad.Esta sal se transportaba por ferrocarril a la Electroquimica de Sagua(escasos 7 Kms)donde era la materia prima en la fabricacion de sosa caustica(materia prima a su vez del jabon),cloro e hipoclorito de sodio.Hoy la salina de marras es difunta y la sal se transporta en patanas y por carretera desde Puerto Padre,a cientos de Kms.Creo que a eso es lo que llaman bloqueo.Como tambien es un bloqueo colocar a los isabelinos,hijos de Neptuno, en medio de la polvorienta nada.Acaso son dioses los holandeses,que tomaron a pantalones 1/3 de su territorio al mar?Un dia degustare mariscos en el caney isabelino.Sera el dia en que los cubanos nos reconciliemos con nuestra historia,nos perdonemos y nos respetemos unos a otros como hermanos.Cuando manos negras y blancas,diestras y siniestras ayuden a sostener el gorro frigio de la Republica con todos y para el bien de todos:la vision DEL QUE ARDIO EN VIDA POR SU CUBA.

    1. Le agradezco,Sr Machado,que mencione a nuestro Geografo mayor,Levi Marrero,con cuyos textos se educaron muchas generaciones,incluyendo la mia y quien fue mi inspiracion para dedicarme a la enseñanza de esa hermosa materia.Bella y esclarecedora su opinion,me uno a ella

  6. Gisse: Perdón por llegar tarde a la cita de miércoles, pero Galinka se me adelantó jejeje.
    Lo que más lamento de todo el proceso que narras es, como también sucede aquí con varios edificios con un extraordinario valor patrimonial, entre otras situaciones, el espíritu finalista que habita al interior de cuestiones de este tipo; de dejar acumular el daño hasta la hora última cuando la solución es la peor, si la tiene; de no “arrear a tiempo el ganado”, para luego sea imposible de reunirlo cuando esté demasiado disperso.
    No han sido pocas las veces en que nosotros también nos hemos convertido en adivinos improvisados cuando la desidia atrasa la toma de decisiones, de la puesta en marcha del remedio… una pena… Me pregunto si ese mal está ganando terreno muy a prisa…Un besote y te debo una respuesta en la isla.
    Ah! a que no sabes quién comentó el post de las musas? GALINKA!!!!! És tremenda!!!!
    Otro besote. Tu niño.

  7. Sí, como opinan los expertos, la Biennale manifiesta utopías, sueños y la realidad de hoy, la pregunta inmediata es ¿existe la realidad? La centena de países que participan tratando de construir “nuevos mundos”, parecen indagar la respuesta entre la pluralidad de voces que se ven, se escuchan y se sienten en esta Venecia húmeda, rendida al feroz verano en el que la visitamos. Nos acoge exhausta, a ratos abusada por la multitud de turistas. Con todos ellos nos subimos al vaporetto que nos lleva a los Giardini de la Biennale donde hacemos una pausa bajo la sombra fresca de los árboles antes de ingresar a la revolución creativa que constituye una exposición de este nivel. Voy acompañada de mis hijos y están curiosos y preguntones. Preguntan todo porque esta posibilidad de vencer estructuras y viejas normas los tiene alucinados. Instalaciones que juegan con la imaginación, con el audio y el video, fotos que cobran vida, hilos infinitamente anudados, agua, tierra, obscuridad y protesta. Algunos artistas tienen mucho que decir.

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