Sísifo posmoderno

Sísifo posmodernoLa condena de los jóvenes viene siendo muy parecida a la de Sísifo: con su propio peñón a cuestas, deben demostrar que valen una y otra vez, que son dignos del discurso oficial que les ha sido destinado. Sobre ellos convergen todas las miradas, no tanto para ayudarles a subir la roca como para contar sus tropiezos en el camino.

De esa postura escrutadora no escapa la prensa, preocupada en demasía por estudios de recepción meramente estadísticos, por preguntas cerradas de si nos leen o no, por pegarles etiquetas y juzgarlos a priori de acuerdo con sus gustos musicales, filiación ideológica, estética u orientación sexual.

Con semejante visión de conjunto, maniquea y reduccionista, no es de extrañar que los jóvenes huyan de las páginas en las que son tratados como un rebaño homogéneo. Mucho más disímil, variopinta y contradictoria es la juventud de hoy; tanto, que parece poco menos que un dislate echarla toda en un mismo saco y pretender que no patalee dentro.

Tal vez esa sea su defensa, mantenerse al margen de una realidad construida por los medios en la que no se reconoce, porque no basta con abordar temas supuestamente juveniles, desplegar a página entera un reportaje sobre sexualidad o la corriente musical de moda. Aun cuando esos resortes hayan probado su valía, no son los únicos, ni siquiera los más urgentes, entre las preocupaciones de la juventud.

La realidad tiene demasiados claroscuros y grises, tabúes e historias mal contadas como para obligarles a consumir, bajo el rótulo de “temas juveniles”, los cuentos reciclados de siempre. Suponer que a los jóvenes no les atañe la economía o la política, que se mantienen ajenos al debate sobre la realidad nacional es una valoración tan ingenua como desacertada, reflejo de la tendencia paternalista que debe desterrarse y no solo de la economía socialista planificada.

Más allá de temáticas estratificadas por edades, lo que definitivamente no les interesa a los jóvenes son los trabajos redactados con un lenguaje apolillado, de manual, oloroso a panfleto. Textos con exceso de didactismo, con las conclusiones explícitas al detalle, las moralejas sacadas de antemano, que le dicen al joven cómo pensar y dejan escaso margen al intelecto, subestiman de un plumazo su capacidad interpretativa y provocan, ineludiblemente, un largo bostezo o una vuelta de página. En el peor de los casos y por esa tendencia contestataria que parece inherente a la edad, los contenidos surten el efecto menos deseado: la negación en bloque, el rechazo, la indiferencia.

Para sortear el escollo de la apatía en materia de actualidad que ha venido acrecentándose en buena parte de la juventud, se impone concebir productos comunicativos con enfoques desprejuiciados, irreverentes en la forma y profundos en los contenidos, como el propio público al que van dirigidos. Desalmidonar el lenguaje; sacudirle el lastre del elogio fatuo; llamar a cada fenómeno por su nombre -el que se le da en la calle y no el que le ponemos para suavizar el efecto a golpe de retórica-; describir su cotidianidad con menos remilgos y mojigaterías pudieran ser las claves de un periodismo desenfadado y acorde a sus circunstancias.

El acto de escribir para los jóvenes implica, de alguna manera, ponerse en el lugar del otro, del que ha crecido bajo los rigores del período especial y conoce de la bonanza económica sólo de oídas; en el lugar de quien es todavía demasiado inmaduro como para que se le tenga en cuenta más allá de la escuela o la sección sindical; del que no ha vivido lo suficiente como para actuar sin equivocarse.

No se puede escribir para los jóvenes sin escucharlos, sin tener en cuenta las peculiaridades de los 18, los 25 o los 32 años; sin valorar las diferencias regionales para no seguir pecando del habanerocentrismo casi crónico de algunas publicaciones nacionales.

Pero, sobre todo, no se puede escribir para los jóvenes con la visión epidérmica y prejuiciada de que están todos perdidos. O sí, se puede, sólo que no funciona.

Anuncios

15 comentarios en “Sísifo posmoderno

  1. No creo tampocoque nadie se siente frente a una computadora y se proponga escribir un texto para los jóvenes de entre 17 y 29 años, de modo que no les interese ni a los de 16 ni a los 30. Que a muchos, a mucísimos jóvenes no les interesa leer ningún libro o trabajo periodístico, sean o no concebidos para ellos, sí lo creo, como tambioén le ocurre a muchos mayores. La cuestión como dice la autora está en saber cautivar a los unos y a los otros, en identificar los temas, en usar las herramientas apropiadas para cada proyecto…, en fin, en ayudarlos a cargar la roca de Sísifo, que es precisamente lo que intenta Cubaprofunda. Ojalá que su creadora no se aburra de subir la cuesta. Saludos.

    1. Somos pocos los jóvenes que, entre tanta vanalidad, hipocresía y narcisismo, levantamos las cabezas y ponemos nuestros ojos en las vivencias, las ideas y las creencias de otros. La piedra pesa y muchos perecen en el intento pero muchos otros seguimos aquí, jóvenes y limitados, luchando por el día en que nos liberen de esta carga.

      Nací en La Habana en el año 90 y vine a parar a España porque (con diez añitos) me estaba muriendo. Ahora, con la edad corriendo por mis venas y acusando el dolor de la distancia, veo a la familia y a los amigos que aún me esperan allí y a los que la vida se llevó por delante esparciendo sus cenizas por el malecón, y pienso que tuve que pagar con el echo de vivir sin patria la suerte que he tenido. Por eso no puedo dejar de luchar día a día, no puedo dejar de aprender, no puedo dejar de aprovechar cada momento. No puedo permitirme sucumbir bajo la piedra. Por todos ellos, seguiré escribiendo.

      Un abrazo.

      1. Gracias, Alex M., por comentar en el blog. Es reconfortante saber que no estamos solos en el arduo empeño de cargar la roca de Sísifo. Ah, y no sientas que vives sin Patria: Martí pasó la mayor parte de su vida fuera de Cuba y nadie hizo más por esta Patria que el Apóstol. Un saludo, regresa a cada rato por esta finca.

  2. Bravo, Gisselle, de verdad me quito el sombrero (aunque en realidad no uso, pero por tu comentario valdría la pena comprarse uno solo para quitárselo después) por tu agudeza y valentía. El asunto es complejo y tiene de verdad muchas aristas, pero en lo que compete a los medios y al ejercicio periodístico, lo primero es una revisión profunda y concienzuda de lo que (con el cómo y el porqué incluidos) se publica. Y para ello hay que hablar sin remilgos, sin medias tintas. Ojalá y tu post despierte, al menos en algún sentido, este debate necesario. De lo contrario, los jóvenes y los ya no tan jóvenes seguirán pasando la página.

    1. Gracias, Eric, por leerme a pesar de Sandy y por mantener el optimismo en temas de esta índole. Yo, sinceramente, quisiera que el post despertera el debate necesario pero me sacudo la ingenuidad y me digo: si en otros espacios, mucho más concurridos que esta bitácora para las catarsis personales, se ha polemizado hasta el cansancio, si todos sabemos por qué los jóvenes no leen la prensa -por qué algunos no leen nada de nada-, si en los ya extintos festivales de la prensa escrita se machacaba constantemente la urgencia de desalmidonar el lenguaje; si todo eso sucede y nada cambia, cómo pretender que un post de mala muerte venga a subvertir ese orden de cosas? Qué más quisiera yo, Eric. Un beso hasta Santiago, fuera de valija.

  3. No dejas de sorprenderme,como el vino cada dia estas “mejor”..Eso que cuentas de los jovenes de ahora,fue lo mismo que sufri cuando yo lo era,con el agravante de que no habian ebooks,ni memoria flash,ni internet,aun asi me las arregle para conseguir,en una sala especial de la biblioteca,libros censurados que le habia sido confiscados aotros,como:Rebelion en la granja,La gran mentira,1984,el dr Zhivago,El archiepielago Gulag y tantos otros que todavia censuran alla,aun despues de”revivir” a Lezama Lima y este año celebarar al antiguo prohibido Virgilio Piñeira..Si asi vamos en cualquier momento oiras en la radio a Willi Chirino ,Celia cruz, o el medico de la salsa, lo que no estaria mal ya que aqui recibimos muy bien a todos los que manada de alla,incluyendo esta semana a un tal Antolin el Pichon,de quien me han hablado muy bien, y a quien voy a oir el 7 de diciembre en una presentacion de teatro.

    1. Óigame, de verdad que usted tiene más ideas fijas que yo, que ya es mucho decir. La suerte es que me las doy de tolerante y permito estos desbarres desfasados sobre una Cuba que, como usted también sabe, ya ha superado muchos de los errores que enumera. No sé si veremos a Willy Chirino cantando en la Plaza Cultural de Sancti Spíritus, lo que sí sé es que si algún día viniera, las personas como usted de seguro iban a encontrar otros motivos para exacerbar los rencores. Hay que aprender a perdonar, sabe?

  4. Pero si ya perdone hace mucho, sino fuera asi no ponia un pies alla por todo el dinero del mundo,lo que sucede es que no olvido y esos recuerdos debieran servir para que no vuelvan a cometer los mismo errores y enmienden los que faltan, entre los que se encuentran la intolerancia(llamas desbarre y desfasado lo que bien sabes son verdades comprobables)Pero sino quieres ejemplos del pasado te puedo poner 50 mil de ahora,pero no lo hare para que no se te canses el cerebro buscando justificaciones o me dispares lo que tu mismo llamas”discurso oficial que les ha sido destinado”que para eso leo el Escambray todos los dias y con eso me es suficiente..Ejercitate en la polemica que pronto se abrira tu periodico como se abrio el Juventud Rebelde..Oir de un slo lado de sordera en el otro oido

  5. Si algun dia nos vemos personalmente,algo que espero seda el “next year” en marzo para entergarte algo que te debo,hablaaremos de lado p[[ara poder escucharno,tu a travez de tu oido izquierdo y yo con mi derecho..Te sorprenderas que distinto soy en persona y cunado estoy alla..jamas me oiras hablar de politica por que tengo por costumbre respetar las reglas del lugar que visito y a sus ciudadanos

    1. Esa regla de respetar el lugar que visita debería aplicarla también en el plano virtual, aunque debo reconocer que este ejercicio de irle siempre a la contraria llega a tener su encanto, me permite entrenar las neuronas.

  6. “Esa regla de respetar el lugar que visita debería aplicarla también en el plano virtual”,esto es muy diferente: La interenet es libre y no tiene constitucion, ni codigo penal, ni elecciones,no pasporte, ni aduana ni necesitas permiso.Aquel es TU paIs y vives en el y,aunque mio tambien,(Cuba no reconoce la doble nacionalidad,pero me cobra todo como extranjero )solo voy de visita y cuando lo hago llevo conmigo las reglas de educacion que aprendi de mis mayores,una de las cuales dice:respeta el modo en que viven los demas..Como no veo a nadie protestar y permanecen alli,,supongo que les gusta el sistema,entonces respeto eso, y nunca hablo de politica,Pero lo que no acepto sin discutir es que me quieran convencer que es cierto algo que se que no lo es..Y opino aqui para maravillarme del modo que tomas una idea, la conviertes en un tirabuzon y la sueltas con una tranquilidad pasmosa.Pasaras trabajo para casarte por aquello de que los hombres la prefieren brutas..No admitimos con facilidad que nos superen intelectualmente

La opinión es libre, mientras sea emitida con respeto

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s