Archivo mensual: diciembre 2012

La fiesta del Guatao

La fiesta del GuataoEl golpe seco de las piedras contra el ventanal a las dos de la mañana dobló el zinc galvanizado, aterrorizó a la madre que dormía con su niño a solo un metro del estruendo y espabiló a toda La Charca, un vecindario de Jatibonico por donde algunos llegaron a creer esa madrugada que había comenzado la Tercera Guerra Mundial.

Por desgracia, “bromas” como las de estos manganzones que perturbaron el sosiego de una familia, crisis de hipertensión de una anciana incluida, solo por el placer de molestar, han venido expandiéndose como un cáncer a lo largo y ancho de la geografía espirituana.

Escándalos públicos; alteraciones del orden, casi siempre cuando median los efectos del alcohol; casas y autos particulares convertidos en discotecas improvisadas; maltrato a bancos, tarjas, monumentos; juegos ilícitos y un kilométrico etcétera corroen en estos tiempos la tranquilidad con que, hasta hace algunos años, los padres dejaban salir a sus hijos adolescentes. Hoy también autorizan las salidas -¿qué remedio?-, pero con el corazón en la boca. Sigue leyendo

Asuntos del parlamento

Asuntos del parlamentoYa lo anunció el presidente cubano Raúl Castro en su discurso ante el parlamento: el próximo año será sometido a referéndum el nuevo Código de Trabajo que deberá normar tanto el desempeño de los colectivos estatales como los acogidos al trabajo por cuenta propia, eufemismo con que llamamos en Cuba a lo que en el resto del mundo se conoce como iniciativa privada.

Si la discusión consigue saltar las talanqueras burocráticas del pensamiento ortodoxo al uso; si se tienen en cuenta las opiniones de los obreros en mayor medida que cuando se les consultó el aumento de la edad de jubilación, desde ahora le auguro al proyecto de ley un recorrido que, por el solo hecho de salir de las oficinas de ministros y funcionarios intermedios, ya tiene garantizado un fin más enriquecedor. Sigue leyendo

La música en solfa

La música en solfaCuesta creer que en virtud de la misma política cultural se promuevan dos estéticas tan irreconciliables: de un lado, la música raigalmente cubana, que no teme fusionarse con cuanta influencia foránea pueda resultarle enriquecedora, pero que respeta los valores de nuestra nacionalidad; de otro, la chabacanería -burdo remedo de la picaresca-, la oda al consumo, la marginalidad.

Cuesta creerlo pero es cierto, porque quienes componen letras casi pornográficas e incitan a la violencia no llenan plazas enteras al margen de la institucionalidad. Se presentan en los escenarios públicos porque les brindan el espacio, firman contratos, se llevan sus cheques: todo legal. Sigue leyendo

En un viaje de consuelo

En un viaje de consueloEl 20 de marzo en que cumplí 15 años no fue precisamente como me lo figuré: en lugar de la tradicional fiesta con bombos, platillos y lucecitas para escena, mis padres me regalaron un largo viaje a La Habana, no tanto para deslumbrarme con la capital porque ya había desandado su Centro Histórico y sus áreas suburbanas otras muchas veces, sino para curarme la nostalgia, esa suerte de tristeza persistente que amenazaba con volverse crónica por haber perdido a mis abuelos en apenas cuatro meses del año anterior. Era un viaje de consuelo, supongo ahora. Sigue leyendo