Archivo mensual: abril 2013

Café Teatro en stand by

Café Teatro en stand byQue un proyecto como el que se pretende impulsar en el Café Teatro del Principal, en Sancti Spíritus, concebido para la promoción y el disfrute de obras artísticas de elevada factura estética; que un proyecto como ese, rara avis en el concierto seudocultural que amenaza con tragarse lo más genuino de la creación de por estos predios, lleve meses aletargado puede resultar, cuando menos, contradictorio.

¿No fue ese el espacio que se inauguró con bombos y platillos junto al remozado coliseo espirituano, al que debía servir de complemento en una suerte de complejo cultural en el que se presentaran no solo unidades de las Artes Escénicas, sino también poetas, trovadores, artistas de la plástica… intelectuales que contribuyeran al enriquecimiento espiritual de los más diversos públicos? Sigue leyendo

¿La conspiración de los iguales?

La conspiración de los igualesHay algo que no termina de convencerme en la columna que Roberto Zurbano publicó en The New York Times, no por el contenido del artículo, que llega a ser fundamentalista y exagerado -“tú hablas así porque eres rubia”, diría él-; sino porque me he quedado esperando qué viene después, como si su frase: “Para los negros cubanos la Revolución no ha comenzado” fuera una especie de Maine, la antesala de algún propósito que no atisbo a comprender. Sigue leyendo

Si tú no me quieres ya

Si tú no me quieres yaSi dependiera de mí, los trovadores, tríos y septetos cubanos no tendrían necesidad de cambiar el repertorio. Cada vez que se acercan para que les solicite un tema -“uno solo, el que más le guste”- siempre termino pidiendo, con cara de chiquilla melancólica, la canción que inmortalizó a María Teresa Vera y que a mí, de toda la vida, me ha parecido el himno de los amores inútiles: Veinte años.

Será que imagino a la trovadora de Guanajay o a Guillermina Aramburu, quien escribió la letra aunque su nombre no se recuerde tanto, padeciendo las postrimerías del amor; será que consigo sentir la punzada bajo las costillas con que se entona la pregunta terrible: “¿Qué te importa que te ame si tú no me quieres ya?”. Sigue leyendo