El FOCSA espirituano

El FOCSA espirituanoContemplada desde los pisos superiores del edificio de 12 plantas, la ciudad de Sancti Spíritus parece un cuadro de Portocarrero: la silueta de la Parroquial Mayor descollando por sobre los tejados que la circundan, los ángulos filosos del inmueble del Gobierno, el campanario de la Iglesia de La Caridad… El entramado urbano, sinuoso y rocambolesco, simula una de esas pinturas sin profundidad ni perspectiva que exhibe el Museo Nacional de Bellas Artes. Es, en definitiva, lo mejor del 12 plantas: la ilusión de amanecer frente a un gran lienzo.

Por lo demás, el mayor edificio de apartamentos de toda la provincia no es exactamente lo que se dice una obra de arte. Terminado “a corta y clava”, como dijera mi madre, para ser entregado a los propietarios en el marco de alguna efemérides, adolece de los deslices estéticos tan comunes en nuestros bloques prefabricados.

Bastó que las primeras familias —las adelantadas del 12 plantas— se lanzaran, llave en mano, a la conquista de sus viviendas para que salieran a la luz problemas técnicos que engrosarían las actas de sucesivas asambleas de rendición de cuentas y que, a la postre, terminarían por agudizarse luego de casi tres décadas sin la reparación capital que viene necesitando.

Filtraciones provocadas por redes hidrosanitarias ya obsoletas, ventanas de cristal clausuradas sin que los vecinos tengan con qué arreglarlas ni autorización para sustituirlas, y dos elevadores modernos, modernísimos, pero que nunca funcionan simultáneamente y cierran sus puertas a las 10:30 de la noche —“para algo están las escaleras, ¿no?”, dijo frente a mí cierto funcionario que no vive en el lugar—, figuran entre los motivos de incomodidad para fundadores, nuevos inquilinos y visitantes ocasionales.

Que el calor sea insoportable por la mañana en un ala de apartamentos y por la tarde, en el ala contraria, es otro inconveniente con el que han aprendido a lidiar todos, conscientes como están de que este modelo transplantado desde la Siberia soviética no fue diseñado precisamente para refrescar los vapores del trópico.

Tampoco fue concebido como un solo cuerpo, sino como una suerte de torres gemelas espirituanas, recuerdan no pocos entusiastas del proyecto original; aunque el segundo edificio ni siquiera llegó a trazarse en el terreno por la crisis económica que sobrevino de golpe y dejó en suspenso los más ambiciosos proyectos constructivos.

De modo que en toda la provincia apenas se erigió un inmueble de esta envergadura, mientras en territorios limítrofes —Villa Clara, Cienfuegos, Ciego de Ávila— se plantaban réplicas y más réplicas, incluso de 18 pisos. Cuestión de fatalismo geográfico, supongo yo.

Tal vez por esa exclusividad, la de ser el único 12 plantas en toda la comarca, no termino de comprender que se invierta en colorete para las áreas exteriores pero el dinero no alcance para lo que piden los vecinos: ventanas nuevas, sustitución de redes hidrosanitarias y que el elevador funcione de madrugada.

Siendo —como es— lo más parecido al FOCSA en Sancti Spíritus, bien pudiera concedérsele la venia de un pasado de manos como Dios manda.

Anuncios

9 comentarios en “El FOCSA espirituano

  1. El colorete será siempre el recuso a mano: la ilusión de belleza, el travestismo, como dice alguien a quien quiero mucho. El “me visto para que me vean desde afuera” que acompaña muchas pequeñas y grandes decisiones en nuestra adorada isla.

    1. Ya echaba de menos tus comentarios en el blog, solo que ahora voy a echar más de menos las tertulias en vivo, jejeje. Para las próximas vacaciones vamos a armar la ludoteca en el piso ocho del FOCSA espirituano, para que veas de verdad lo que es una vieja con colorete, jejeje.

  2. Sólo por esa vista de la ciudad intentando tapar las lomas del Escambray vale la pena vivir en el Focsa espirituano. Digo sólo porque ese Focsa, como se sabe, tiene otros encantos como para treparse en él. Antes…

    1. Y yo que creía que la única provincia que tenía un solo 12 plantas era Sancti Spíritus. Gracias por el dato, bety, y no se preocupe, de seguro lo incluyen en algún plan de mantenimiento. Saludos desde otro edificio con pésimo acabado.

  3. Yo vivi en SS en los olivos 1 y lo peor que hubo en ese tipo de construcciones para resolver los problemas habitacionales es en la monotonia urbanistica que representa este barrio, y los iguales a el que existe en toda la isla, nuestros arquitectos estudiaban para que al final se pusieran a construir un proyecto feisimo dictado desde un lugar en las alturas. Espero que algun dia existan empresas pestatales o privadas que se hagan responsable del objeto de obra minimo hasta 10 años despues de su entrega y se hagan responsable ante la ley de los errores constructivos y de diseño, solo asi se puede exigir calidad como se hace en todos los lugares, las firmas del arquitecto y de los ingenieros haria que haya una persona fisica responsable del proyecto y no un organismo que al final se convierte en una nebulosa

    1. Tiene usted razón, Ismael, esos proyectos sin firma, o dictados desde la Siberia no terminaban con la calidad ideal. El 12 plantas espirituano es uno de los cientos de ejemplos. Esperemos que los directivos del MICONS se terminen de dar cuenta de que los arquitectos son los dueños del proyecto y, por tanto, su opinión tiene que valer. Si en Cuba se demandara por errores en la construcción, en el diseño o en la terminación, otro gallo cantaría. Saludos…

La opinión es libre, mientras sea emitida con respeto

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s