Archivo mensual: mayo 2014

Don’t cry for me, Argentina

Don’t cry for me, Argentina“Ñico, justifícame como puedas: di que estoy enferma, que tengo problemas personales, descuéntame el día; menos decir que voy con la niña a otro concurso, lo que tú quieras”, le dijo Anita a su jefe mientras salía de la oficina, con la cartera en una mano y conmigo, de completo uniforme, en la otra.

Él no intentó persuadirla por dos razones igualmente poderosas: en primera, porque ya mi madre había dejado en orden todos los papeles, informes y expedientes que pudiera solicitar la visita de arriba que estaba anunciada para ese miércoles; y en segunda, porque Ñico había trabajado con ella lo suficiente para saber que ninguna talanquera laboral iba a impedirle acompañarme en la agotadora carrera de concursos, matutinos especiales y lecciones de piano que emprendí durante la primaria. Sigue leyendo

¿La televisión cubana es un feudo aparte?

La televisión cubana es un feudo apartePara embotarme los sentidos con audiovisuales de cuestionable calidad estética no necesito comprar lo que en toda la isla se conoce como el paquete de la semana, una suerte de compendio televisivo que lo mismo incluye shows de participación, programas de farándula, series estadounidenses de moda que las más antológicas películas de la filmografía cubana. No tengo que pagar para enajenarme; me basta con exponerme gratis a la televisión cubana.

Es lo último que esperé de los medios nacionales: que luego de tanta crítica a la banalidad; luego, incluso, de la cruzada megalómana por la cultura general integral y el acceso equitativo del pueblo a los circuitos de apreciación del arte, terminaran reproduciendo en nuestra pantalla chica los mismos resortes, las mismas matrices de la industria cultural de la que tanto renegamos. Sigue leyendo

En el maremágnum de las referencias

En el maremágnum de las referenciasMe tomé muy a pecho el trabajo de curso: seleccioné para analizar la obra poética de Juana de Ibarbourou, a quien prefería por sobre sus contemporáneas; me agencié bibliografía más que suficiente y dediqué un fin de semana redondo a elaborar el informe a mano —el borrador, primero; la versión definitiva, después—, como era práctica habitual en aquellos lejanos tiempos anteriores al Copy y Paste.

A la vuelta de unos días —ese lapso de rigor del que se valen los académicos para mantener al estudiante en ascuas—, la calificación con una sutil nota al margen: “5 puntos, pero siento tu voz presa de otras voces”. Fue un 5 que me supo a 2. Sigue leyendo

Donde habita el olvido

Donde habita el olvidoEn el lugar más seguro de la casa, a salvo de la humedad y las polillas, han guardado no pocos egresados espirituanos sus tesis de grado. Meses enteros de indagación, cotejo de datos, encuestas, entrevistas a expertos, revisión minuciosa y gestiones interminables para imprimir, al menos, la copia del recuerdo quedan inevitablemente allí, como dijera el poeta, “donde habita el olvido”.

Es una realidad que duele, sobre todo porque en ese centenar de cuartillas que luego serán engavetadas yace no sólo la prueba tangible de los conocimientos incorporados y las habilidades para la investigación desarrolladas durante la carrera, sino también la respuesta, incipiente pero válida, a un problema que viene reclamando soluciones. Sigue leyendo