Archivo mensual: septiembre 2014

Merienda escolar: ¿el fin de la discordia?

Merienda escolar el fin de la discordiaNo porque la merienda escolar garantizara los nutrientes necesarios para un muchacho entre los 12 y 15 años; no porque el Estado erogara anualmente millones de pesos —solo en Sancti Spíritus, una provincia pequeña, el gasto mensual rondaba los 650 000 pesos— los adolescentes luego la consumían en masa. En cuestión de gustos, no hay discurso aleccionador que valga.

Debió pasar, sin embargo, toda una década para que las bolsas de yogurt de soya y los panes con la proteína de turno —mortadella, jamonada, queso y sus variantes— dejaran de engordar los latones de sancocho, y los pozuelos con comida que antes brincaban de contrabando las cercas perimetrales entraran a las escuelas como Pedro por su casa.

De cuánto se malgastó durante años pueden dar fe las cifras preliminares: en Sancti Spíritus este curso más de 8 600 estudiantes, de los 12 747 matriculados en centros externos, decidieron almorzar en sus casas; a unos 650 la familia les lleva la comida al aula y más de 3 400 (el 27 por ciento) optaron por continuar recibiendo la merienda subsidiada, según declaraciones de Vivian Vicens Lamas, jefa del departamento de Secundaria Básica en la Dirección Provincial de Educación. Sigue leyendo

El conquistador en su último naufragio

El conquistador en su último naufragioLa agonía le trajo de regreso todos los recuerdos, como si no fueran suyas esas imágenes que le entraban sin remilgos en la cabeza. A fuerza de tantos años matando indios, llegó a pensar que era el elegido por Dios para librar la isla entera de la plaga salvaje que poblaba sus costas sin pudor ni convenio.

Confiaba en ser evocado como la mano del Todopoderoso, el gran Vasco, benefactor de peninsulares trasplantados a este lado del océano y semental por excelencia de cuanta aborigen cayese bajo sus dominios.

Pero ahora, casi 40 años después de haber arribado por vez primera al Nuevo Mundo, de hincar pie en tierra y bendecir su suerte de conquistador allende los mares, se sentía desfallecer como los otros mortales, pero con más culpas.

Prendió el tabaco con la remota esperanza de que el humo le ahuyentara los espectros, las amenazas en lengua nativa que le impedían conciliar el sueño. Mas, la otrora vitalidad de sus músculos poco respondió a las urgencias de los apremios, y la sábana estuvo a punto de incendiarse con la picadura encendida que comenzó a llover de sus manos. Nada de lo que hiciera cambiaría mucho las cosas: Vasco Porcallo de Figueroa estaba muriendo con la nostalgia de todos sus muertos. Sigue leyendo

Vademécum para odiar a España

Vademécum para odiar a EspañaHe leído por primera vez un libro completo en inglés, de lo cual puede inferirse que tardé meses en devorar sus casi 600 páginas —tenía a mi favor un centenar de fotografías—, y que algunos pasajes me fueron completamente ininteligibles, muy a pesar del desespero con que echaba mano al diccionario.

Las habilidades me alcanzaron, sin embargo, para comprender la idea global del texto, un reporte de guerra pormenorizado con un título que ilustra a las claras los propósitos del autor: Pictorial history of our war with Spain for Cuba’s freedom (Historia pictórica de nuestra guerra con España por la libertad de Cuba).

Redactado por el corresponsal de guerra estadounidense Trumbull White, el libro —del cual, vale aclarar, jamás había escuchado antes— debería esgrimirse en las escuelas como material de consulta imprescindible, no para conocer interioridades de la guerra hispano-cubano-norteamericana, sino para comprobar hasta qué punto es cierto lo que nos dicen fríamente en clases: que el de 1898 en Cuba fue el primer conflicto imperialista del mundo moderno, que en él la prensa norteña perfeccionó el sensacionalismo como arma ideológica y que, según los periódicos yanquis, los cubanos éramos un atajo de infelices inhabilitados para salvarse por sus propios medios. Sigue leyendo