¿La gran estafa?

El hombre casi logra convencerme con su cara de perro triste. Me sujetó el antebrazo, arqueó las cejas con un rictus de desespero y colocó el cartón con las chapitas frente a mí. No profirió palabra alguna, no fue agresivo, no dijo: “Niña, ven y juega, apuesta algo”; sino que se limitó a mirarme con esa expresión de mendicidad que siempre, o casi siempre, termina … Continúa leyendo ¿La gran estafa?

Lo más parecido al paraíso

Cayo Esquivel era el paraíso: las blanquísimas arenas de Varadero sin el recalo de pomos o latas viejas; la vegetación de Varadero sin los hoteles metiendo sus narices como vecinos intrusos por entre las caletas; la luz y el olor a salitre de Varadero, pero sin el agobio que siempre ha provocado el turismo. Cayo Esquivel era lo más parecido al paraíso. O todavía lo … Continúa leyendo Lo más parecido al paraíso

Del urinario de Duchamp a una placa de pescado

“Eso fue lo que quiso decir Duchamp cuando puso su urinario en una galería: que arte es aquello que se presenta como arte en los espacios que le están destinados, ya sea el museo, la galería o el lugar de subasta. Es la función arte lo que define”. “La función arte, la función arte”, musito para mis adentros, como si a fuerza de repetir la … Continúa leyendo Del urinario de Duchamp a una placa de pescado

Razones para llorar

Tenía que salir de África, tomar un avión hacia España y provocar histeria en Nueva York; tenía que poner a prueba todos los protocolos para la contención epidemiológica al uso y desconcertar a la comunidad internacional para que el ébola comenzara a ser tratado con respeto; no como el problema sanitario que afecta a otros —“allá tú los ves, allá”—, sino como el virus altamente … Continúa leyendo Razones para llorar