Escambray en Internet: navegar a contracorriente

Escambray en Internet navegar a contracorriente— ¿Y esa información que tú me pides va a salir en el periódico de este sábado?, me preguntó cierto funcionario.

— No, es para un trabajo que será publicado en nuestra página web, le respondí sin inmutarme.

— Ah, pero entonces nadie lo va a leer.

Pensé decirle que se equivocaba, que más de la mitad de los lectores de la web de Escambray accede a la página desde la isla y que es precisamente esta plataforma y no la edición de papel la que más índices de audiencia reporta. Pensé convencerlo con datos y estadísticas, pero entonces recordé lo que la práctica se ha encargado de acuñar: el riesgo de escribir sobre Internet en Cuba es que unos lectores comprenden y otros —la inmensa mayoría—, no.

Afortunadamente y pese a los exorbitantes precios al uso para acceder a la web, la isla luce cada día menos desconectada y ya hay hasta quienes manejan términos al estilo @teleSURtv.

Sin embargo, la presencia de Escambray en la red de redes no es de ahora, que los cubanos andamos deslumbrados con las lucecitas para escena del mundo online; sino de hace exactamente 15 años, cuando un equipo de cuatro o cinco gatos se atrevió a “bajarse de la carreta tirada por bueyes para subirse en una nave espacial”.

Al menos así define el salto al ciberespacio Katia Monteagudo, por aquel entonces subdirectora del periódico, actualmente radicada en México.

“Los días iniciales fueron de mucha experimentación e incertidumbre —evoca, por cierto, vía chat—. Era 1999. La verdad, de Internet no sabíamos nada, apenas estaba llegando al país. Era el gran misterio. La gran manzana prohibida. Nos dijeron que en enero del 2000 todos los medios de prensa cubanos tenían que estar circulando en Internet y nosotros asumimos la orientación literalmente. Sabíamos cuándo debía estar lista, pero el cómo nunca nadie nos lo dijo”.

Una computadora, un informático sin título universitario pero genial y un equipo de reporteros y de dirección tan sorprendido como inexperto en las lides digitales configuraron el primer staff de una página que debió nadar a contracorriente hasta de las venias oficiales.

Más de tres meses demoró el certificado de seguridad informática para colarse en la red. “Comenzamos medio clandestinos, porque aquel permiso se dilataba. En toda la provincia solo había acceso a Internet desde la entonces Empresa de Servicios Informáticos, y a esta nos unimos final y legalmente, luego de un largo y tortuoso camino de informes e inspecciones que casi llegaba a enero”, sostiene Katia.

Por su parte, Juan Antonio Borrego, director de Escambray desde esa época, describe el nacimiento de la página con una metáfora a todas luces reveladora: “Era una Internet guajira. Los periodistas escribían para el sitio digital y ni siquiera lo veían. Se guardaban los materiales en un disquete de los antiguos y había que llevarlos hasta la única máquina conectada. Fue así como nos dimos cuenta de que debíamos armar una red propia y con acceso al ciberespacio”.

Mucho ha llovido desde los tiempos de aquella página de palo, desarrollada a sobresaltos en lenguaje HTML y actualizada con la herramienta FrontPage. Luego vendrían los tanteos en el diseño y las sucesivas migraciones de plataforma, primero hacia la llamada Plone y luego hacia WordPress, sistema de gestión de contenidos que le viene como anillo al dedo a sus pretensiones de inmediatez y multimedialidad.

Y como no solo de respaldo tecnológico se arman los sitios digitales, reporteros y colaboradores se han encargado de alimentar la ya enorme base de datos de Escambray, un espacio en el que lo mismo se informa sobre las peripecias de un anegador de La Sierpe que sobre el más reciente video del Estado Islámico.

Sin embargo, no fue hasta la caída del avión de pasajeros en Mayábuna, en noviembre de 2010, cuando se abrió para Escambray una suerte de parteaguas en su historia como medio digital. “En ese momento constatamos en la práctica lo que significaba mantener al mundo entero al tanto de lo que estaba pasando en los marabuzales de Sancti Spíritus”, asegura Borrego, quien se vio de buenas a primeras buscando la noticia y sirviendo de fuente informativa a la prensa internacional.

Semejante relevancia le atribuyen al suceso los internautas, quienes en una encuesta promocionada por la web del periódico han seleccionado al accidente aéreo de Mayábuna como lo más trascendente en estos 15 años de Escambray online.

“Hubo un momento, incluso, en que el sitio estuvo fuera del aire porque no resistió la cantidad de visitas y los públicos se siguieron informando a través de las redes sociales —comenta Mirelys Rodríguez, colaboradora de la página en materia informática—. A partir de ahí fue más evidente la necesidad de intencionar el trabajo en estos escenarios”.

Tímidamente al principio, sin suspicacia alguna después, el periódico se fue abriendo paso en facebook, twitter, flickr y otras redes de intercambio que en la práctica no solo funcionan como tribuna de promoción, sino que además permiten gestar comunidades de lectores con intereses comunes que llegan al sitio con una periodicidad asombrosa y con una avidez similar a la de quienes, de sábado en sábado, persiguen en el estanquillo el último número del impreso.

De cuánto cuesta mantener el sitio actualizado con corrección e inmediatez pueden dar fe Rosario Sánchez Jacomino, periodista y editora que coloca textos y fotos sin andar reparando en sábados, domingos o madrugadas; Aracelia del Valle Macías, traductora y editora que defiende con vehemencia la página de Escambray today, versión anglosajona del medio; y Marlys Rodríguez Francisco, traductora y community manager, una especie de mujer-orquesta que vela por el posicionamiento en las redes sociales.

El cuestionable interés que entre los internautas suscitan no pocas informaciones locales; la falta de datos que, en determinados trabajos, dificultan la comprensión de los fenómenos en su totalidad; la escasez de productos multimediales y hasta la subestimación de las fuentes informativas en torno al alcance real de la web figuran entre las insatisfacciones que aún rondan la redacción digital de Escambray.

En lo que sí se ha avanzado, según reconoce la dirección del órgano luego de una ardua cruzada puertas adentro, es en la llamada mentalidad de medio único, una filosofía de trabajo que ha permitido ir tumbado las talanqueras entre las ediciones de papel y online, tanto en materia de discurso como en las rutinas productivas de los reporteros y hasta en la propia política editorial.

“Había periodistas nuestros que se desentendían de la página web, es la realidad —reconoce Borrego—. De un tiempo a esta parte, por el contrario, hasta reclaman cuando entregan un material que luego se demora en ser publicado”.

Noviembre de 2001. Palacio de las Convenciones. La noticia levantó de sus asientos a los delegados espirituanos al II Festival Nacional de la Prensa Escrita: Escambray, un periódico de provincia, se robaba el show en la categoría de prensa digital. El premio, de la mano del mismísimo Fidel.

Desde esa tarde en que el colectivo elevó su autoestima de medio universal, los agasajos han seguido lloviéndole, ya sea a través de comunicados o diplomas, o mediante los comentarios informales que los internautas hacen llegar a la redacción.

El mayor de los reconocimientos, sin embargo, ha sido el de la permanencia, tal y como define Katia Monteagudo desde la nostalgia: “el no haber dejado de actualizarse todos los días desde hace 15 años. Admiro su capacidad de no quedarse atrás, de funcionar como el más global de los medios. Por eso se puede leer tanto en inglés como en español, porque está hecho para quienes nacimos y, quienes no, en ese viejo y querido villorrio llamado Sancti Spíritus”.

Y a seguidas confiesa, con la añoranza de quien nunca se ha ido del todo, justo la devoción hacia Escambray que el periódico ha pretendido estimular entre sus lectores: “No hay un día de este mundo, donde quiera que he estado, que no revise esta web”.

Escambray web

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9 comentarios en “Escambray en Internet: navegar a contracorriente

    1. Gisselle…Pienso que mi comentraio no llego por problemas tecnicos…PARA No pensar que ud lo borro!!!..

      ..Su articulo le falta concordancia…con la escrito y dos cosas muy simples..CULTURA DE INTERNET..+..ESTADISTCAS.. que apoyen este articulo…

  1. Bueno, a no ser que el tal kilo12 sea administrador de la página de Español, no sé cómo puede saber de dónde vienen los comentarios. Gisse, mima, verdad que tienes que lidiar con cada personaje.

    1. Lourdes…Si se saben desde donde vienen…CLARO todo eso queda registrado COMADRE!!!

      Kilo12…Tu sabe lo que dijo…MARK…El hombre para que piense, escriba. medite…analice, investigue…PRIMERO ..

      Tiene que tener garantizado su ..JAMA Y SU VESTIDO…para El y los suyos..entonces..podra meditar…UD PUEDE LEER…Lo que hacian los arabes ricos en IBEREIA..alla por los annos 1450-60…iNVITABAN A VIVIR EN SUS PALACIOS… a los jovenes talentos de poesia, matamatica , fisica etc…Para ponerse a emitir criterios aqui en cubaprofunda……o en culaquier web-pagina..Primero ..debes tener..TIEMPO, JAMA Y CAMA GARANTIZADA COMPAY!!!

  2. Lourdes :Es que no hay comentarios de Cuba o de ningún otro lugar y yo tengo que leer cada opinión sobre la mía que no he pedido.Fijese que me refiero a su opinión y no a su persona, nota como nos difereciamos

  3. Creo que el primer periodico digital cubano fue Granma Internacional dirigido por Gabriel Molina, y el impulsor fue un hungaro-canadiense llamado Robert Sajo, que hasta su computadora entrego a Granma.
    Sajo fue igualmente el que realizo la primera venta online en Cuba, y fue un CD llamado La sandunguera de Cuba. Creó el sitio CUBAWEB, y gestiono y despues entrego a Cuba el dominio .CU. igualmente creo el primer sitio online para enviar remesas a cuba. Pero jamas se ha reconocido sus meritos, ya fallecio, arruinado y enfermo.

    1. No sabía lo que usted me cuenta, albert, prueba de que sobre Sajo no se ha dicho una palabra. O al menos yo no he tenido acceso a ella. Gracias por la información, me ha puesto sobre la pista, jeje. Saludos.

      1. Giselle, si la puedo ayudar en algo, digame a que e-mail puedo darle la informacion que tengo en la memoria, asi como la gente que se relacionaron con el. Aunque debo advertirle que era una persona polemica.

  4. Gissella…En una ocacion yo andaba por el desierto…con tremendo sol a mas de 40-50 grados…El guia-chgofer del jeep… nos llevo a un bohio [ batey]…
    Para que compraramos agua en botellas..[ por cierto carisima]..

    Aquel bohio..Era algo asi como una casita-rancho…Donde el pastoreador por la noche se metia por el frio y a su alrededor acampaban los chivos del desierto , carneros y camellos…

    …Pude mirar..dentro cuando levanto el saco-puerta..Tenia una computadora, su celular, una parabolica y un foco-lampara economica-solar en el centro de todo aquello ..Se alimentaba por pantallas solares ….
    Comprendeis..Cuando ..Nuestros guajiros del Escambray indomito y amado!!…LLeguen a tener en cada bohio cosas asi..VEREMOS MUCHOS COMENTARIOS AQUI EN CUBAPROFUNDA!!!

    Por ahora gracias a la vida!!! COMO DICE LA CANCION!!

    ….TENEMOSO LO QUE TENEMOS QUE TENER…Guillen

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