La Feria que viene

La Feria que vieneHe dejado de comparar cada año la Feria Internacional del Libro con su edición anterior para no sentir que desciendo por una espiral interminable: una peor que la otra y esta, a su vez, peor que la precedente. Como un juego de matrioskas rusas que guardan en sus barrigas, ad infinitum, un desencanto mayor.

Es la sensación que tengo desde “provincia”, como llaman los escritores radicados en La Habana al resto de Cuba en un flagrante acto de desarraigo, como si buena parte de ellos no hubiera emigrado hacia la capital precisamente desde provincia.

En fin, a lo que iba: no sé puertas adentro de La Cabaña, pero en estas lejanas tierras del interior, donde los best sellers llegan a cuentagotas y los libros troquelados, juegos didácticos y cuadernos de colorear provocan aglomeraciones de madres incómodas, las Ferias repiten e, incluso, superan con una tranquilidad pasmosa los mismos vicios y desajustes: escasez de títulos atractivos, exceso de literatura “ociosa y de lento movimiento”, reedición y reventa —entiéndase: venta de nuevo, no a sobreprecio— de los libros que ya habían sobrado antes.

Dicen que este año no; que la Feria que comienza este miércoles pondrá a disposición de los espirituanos alrededor de 105 000 ejemplares de unos 1 000 títulos, entre ellos, 600 novedades editoriales. Dicen, además, que los especialistas del Centro Provincial del Libro y la Literatura planificaron con olfato de lector curtido —es decir, como les corresponde— las propuestas que le encargarían al “nivel central” para evitar que los remanentes quedaran luego, como casi siempre, dándose cabezazos en los anaqueles. Dicen eso…

Lo cierto es que, en última instancia, no es en la cantidad de libros vendidos ni en el dinero recaudado en lo que suelo fijarme para otorgarle una nota aproximada al evento, sino en la vorágine literaria y artística que sea capaz de suscitar en la ciudad, en su capacidad de alebrestamiento. Que una vaya por la calle y tenga necesariamente que comprar un libro, que no quede más remedio.

En ese sentido, el del deslumbramiento literario, ninguna Feria —por mala que esté— puede caer más bajo que la de Sancti Spíritus en el 2014. Desplazada de su escenario tradicional en el centro histórico debido a la remodelación del parque Serafín Sánchez, las áreas de venta y de presentaciones fueron a dar a la Feria Agropecuaria Delio Luna Echemendía, un recodo tan pródigo en sombras y pabellones que, de haberse invertido en programas de mano, pancartas y señalética, el resultado no hubiese sido tan desastroso: lectores desorientados, público vagando entre los habituales establos de vacas, conferencistas que se quedaron con la palabra en boca.

Y como resulta virtualmente imposible emular los descalabros de esa Feria en la Feria, la de este 2015 ya juega con ventaja, muy a pesar de los lunares que comienzan a verse: que el programa profesional no incluye paneles ni conferencias suficientes, que hay más presentaciones de libros que personas dispuestas a asistir, que algunos nombres se repiten demasiado en el cronograma previsto y, peor aún, que se lanzan títulos de hace una década como si se tratara del más novedoso de los textos. O lo que es lo mismo: como si se tratara de la última Coca Cola del desierto.

Pero he decidido no predisponerme, echar mano al programa con todo y sus inconvenientes y lanzarme bulevar arriba y bulevar abajo, recorrer carpa a carpa las calles Independencia, Antonio Guiteras, Máximo Gómez y Cervantes en plan bojeo al parque —por cierto, una vez levantada la talanquera de la fiesta, no sé quién impedirá que la algarabía se trepe a los nuevos bancos y canteros—; he decidido, sobre todo, no compararla más con las ediciones anteriores y disfrutar sin pruritos de crítico emponzoñado el milagro, eso sí, de que al menos tengamos Feria.

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8 comentarios en “La Feria que viene

  1. Le cuento a Edu sobre la entrada e Gisselle.

    Edu.

    Este comentario mio se adapta mejor a tu entrada tituada “El Socialismo es incompatible con la incultura. Te copio un pequennito
    parrafo de la decepcionada Gisselle, periodista del Diario Escambray y a quien no se te puede ocurrir tildar de mercenaria ni pagada por la USIAS.

    Copio:

    las Ferias repiten e, incluso, superan con una tranquilidad pasmosa los mismos vicios y desajustes: escasez de títulos atractivos, exceso de literatura “ociosa y de lento movimiento”, reedición y reventa —entiéndase: venta de nuevo, no a sobreprecio— de los libros que ya habían sobrado antes.

    Fin de la cita.

    Postdata:

    Pero si por casualidad se te ocurre llamarle mercenaria a la muchacha,
    !Adelante! Yo te apoyo, que ella a mi ha dicho que tengo una mentalidad politica rancia, Je Je.

    1. Y yo que pensaba que había visto todo tipo de “iniciativas” en la blogosfera: comentaristas que hablan sandeces, otros que ilustran con argumentos avasalladores, los menos -que yo conozca, solo uno- que llegan a ser prácticamente inaguantables. Pero esto de colocar en un blog un comentario que se dirige evidentemente a otro bloguero, no sé, me suena a complejo de búcaro. El CB, como suelo calificarlo, es una patología descrita por la ciencia y de la que padecen ciertos individuos que conozco, una patología que los conmina a llamar la atención, constantemente, como un búcaro sobredimensionado en un centro de mesa. Va a tener razón un comentaristas que alabó por estos días mi ilimitada paciencia. Paciencia que, sin dudas, se me está acabando… No hard feelings, again.

  2. Ja Ja Ja. Gisselle. No soy monedita de oro. Usted no
    es la primera que me hace esas criticas, aunque tambien tengo mi publico. Te voy a copier luego de este comentario, lo que opinan dos comentaristas en el blog de Paquito, pero temo que no lo pases. Uno de ellos, coincide contigo mientras que el otro me hace lo que considero una de las mayores alabanzas que he recibido en mi vida,exceptuando otra reciente donde me llamaron “genio”

    Saludos.

  3. Mira Gisselle. Yo de verdad instrospeccionandome he llegado a pensar que tengo que tener algun desajuste emocional como explicas,
    Je Je Debe ser la edad. Tengo 62 annos y temo que me quede poco
    Asi, que Paciencia.

    Hace unos dias. llegue a la conclusion de que he satisfecho al menos en un 80% mis aspiraciones en la vida y que ya podia morir con tranquilidad. Te cuento. A mi ninnito de 24 annos le renovaron su contrata para dar clases en la ensennanza media . Yo , que fui a ver una clase suya lo evalue “Tu estas hecho pa eso. Je Je. Y el Subdirector de la academia le dijo que era un maestro de matematicas excepcional.

  4. La Editorial Luminaria es lo mas pasivo que conozco. En la Feria de La Habana no tenían stand propio, ni nadie que orientara. Como espirituano ausente, ire la semana entrante a SS y espero adquirir algún libro sobre el pasado de la villa. Por cierto, traté de provocar a Gisselle hace tiempo, para ver si escribía algo sobre el Acueducto, pero sin resultados hasta ahora.

  5. Gisselle:
    Los cubanos tenemos un problema serio con la resistencia. No con la velocidad ni con el entusiasmo: con la resistencia. Millones de veces ha pasado que comenzamos -o vemos comenzar- un proyecto con buena ejecución, respaldo, aceptación y sobre todo espectativas; y en el camino se van quedando, como si se le fueran desprendiendo, la mayoría de estas características, para convertirse en algo aburrido, decadente, impróspero, seco.
    Eso hace que aquello que se mantiene y mejora a pesar del tiempo y las carencias, a pesar de obstáculos, burócratas y otros males, sea tan valorado y respetado dentro y fuera (del país).
    Hay que hacer más, obviamente, pero quién? Los que saben lo que está mal. Los afectados. Los que quieren que esté bien. Es simple: hay que hacer más.
    Te felicito otra vez, y te invito a hacer. Sobre todo espero que te sirva de algo mi comentario, no dejes que se seque Cuba profunda. Un saludo… y reiteradas felicitaciones por esa muestra de inagotable paciencia!

  6. Dice Gisselle:

    y reventa —entiéndase: venta de nuevo, no a sobreprecio— de los libros que ya habían sobrado antes.

    —-
    Me hubiera gustado saber los titulos, Me imagino que son
    aburridos panfletos politicos. No se si me pases este comentario. De una de las biblioteca de Kendall (Hay tres de ellas , hasta donde yo se) saque: una recopilacion de articulos de un gran periodista “Arturo-Perez Reverte. Una novela, de un gran novelista Alberto Vazquez Figueroa,
    una historia de heroismo, traiciones, muerte y amores prohibidos publicada por Plaza and Janes .
    Ademas, un manual que dice fue best seller: Elogio de la Lentitud para contrarrestar la presion de algunos jefes, de algunos companneros de trabajo y de otros, chivatones y guatacas de los jefes con los cuales me tengo que relacionar.
    Ademas , la mujer del coronel: un relato apasionante, travieso e inesperado que se mueve entre los rasgos inquisitorios de un regimen y un febril erotismo. Ademas, mantengo ahi Fahrenheit 451, para que la colombiana lo lea, que es la temperature, explica Ray Bradbury a la cual se inflama y arde el papel de los libros. De estos, me imagino que este ultimo es el unico que conoces.

    Saludos

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