Centrales en tiempo muerto

Dicen que para apaciguar la angustia que se les atraviesa en el pecho, los pobladores de Narcisa levantan en las entrañas del central una pila mortuoria con gomas de camión, le prenden fuego y se sientan a mirar el humo que comienza a salir por la torre, un humo negro y denso que más bien parece los rescoldos de su última zafra. “Una se hace … Continúa leyendo Centrales en tiempo muerto

El salto con garrocha que todavía no vemos

Llevo dos días leyendo y releyendo las palabras de Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, durante el acto oficial de apertura de la embajada de la isla en Estados Unidos este 20 de julio, un suceso que, sinceramente, ni me pasaba por la cabeza un año atrás. Para ser más sincera aún, no me pasaba por la cabeza hace apenas unos meses, … Continúa leyendo El salto con garrocha que todavía no vemos

El libro de la camisa nacional

Traspapelados en las brumas del imaginario colectivo andan los orígenes de la guayabera, prenda de vestir cuya paternidad enarbola el pueblo espirituano como un estandarte de guerra. Es nuestra, sin necesidad de actas capitulares ni registro documental alguno que dé fe de tal presunción. Más de tres siglos estuviera cumpliendo la camisa nacional si nos atenemos a la leyenda más difundida sobre su génesis: un … Continúa leyendo El libro de la camisa nacional

El campo, la ciudad y los perros

Tienen las mismas cuatro patas y la misma expresión de fidelidad en la mirada, pero los perros de ciudad no son exactamente iguales a los perros de campo; como los humanos que habitan aquellos lares, que por más cruzadas teatrales que se inventen para animarles las noches de Pascuas a San Juan; por más planes asistenciales que se dibujen en papeles y, solo a ratos, … Continúa leyendo El campo, la ciudad y los perros

Retrato salvaje

Salí del cine medio atormentada. El acomodador, que esperaba como cosa buena el fin de la película para irse a dormir tranquilamente a casa, debió adivinarme el sobresalto: “Está de madre, ¿eh?”, me dijo. No conseguí zafar el nudo que me apretaba la garganta. En la calle, todavía perpleja, tumbé sin querer una bicicleta. El dueño me tranquilizó con un muy ecuánime “no te preocupes, … Continúa leyendo Retrato salvaje