La zafra del turismo

La zafra del turismoDesde que pone un pie en la guagua, a las cinco de la mañana, hasta que pone de nuevo los dos pies en su casa, pasada la medianoche, Emilio López Hurtado vive un día de gitanos: se acomoda en el asiento que ya tiene su nombre, recorre 22 kilómetros desde Seibabo hasta Caibarién y otros 48 de la carretera que une tierra firme con la cayería norte, llega a la obra, trabaja como un mulo levantando hoteles, vuelve a trepar a la guagua y, por lo general, cae como una piedra en el trayecto de regreso hasta que la puerta se abre y él queda, neblinoso de sueño aún, en medio de la cuneta.

Eso, un día sí y un día no desde hace poco más de siete años, cuando terminó de tumbar los cañaverales que alimentaban la barriga insaciable del central Narcisa y decidió que lo suyo no era andar con los libros bajo el brazo ni ponerse a esas alturas a sembrar yuca, boniato o malanga. Lo suyo era la caña, y si ya no había zafra por todos aquellos contornos porque los tres centrales cerraron de a cuajo, pues a ganarse la vida en otra cosa.

Así lo cuenta, sin los traumas y crisis existenciales que los investigadores han descrito en sus informes: “Sí, claro que me dolió cuando cerraron el central —recuerda—. Lo mío era picar caña de la mañana a la noche, pero en este momento, a decir verdad, solo lamento que los centrales no hayan cerrado antes”.

¿Que no hayan cerrado antes?, pregunto incrédula.

“Lo que pasa es que en aquella época yo no había visto más na’ —se justifica—. Mire, yo ganaba 400 pesos a to’ reventar tirando y picando caña como un condena’o y ahora, como operador de equipos de la construcción en los cayos, gano más de 700 pesos y unos 60 o 60 y pico de CUC. También es un trabajo duro, pa’ qué le voy a andar con rodeos, pero al menos se ve mejor el esfuerzo que uno hace”.

La cuenta es elemental y parecen haberla sacado las más de 200 personas que, como Emilio, salen diariamente de la pequeña comunidad de Seibabo, en Yaguajay, rumbo al polo turístico al norte de Villa Clara.

“La suerte de este pueblo ha sido la cayería —asegura Juan Viuzat, delegado de la circunscripción 36, que es como decir la mitad de Seibabo—. Al acabarse la industria azucarera mucha gente salió a buscar otras opciones de trabajo y esta, para ser francos, ha elevado la calidad de vida aquí”.

EN LA ÓRBITA DEL TURISMO

Para comprender el reacomodo de la fuerza de trabajo durante 10 años de tiempo muerto en Yaguajay, a Evaristo Hernández, quien fuera delegado del MINAZ en Sancti Spíritus desde 1976 hasta 1998, le basta con recordar la conversación que sostuvo en plena cayería con un antiguo subordinado suyo del ingenio Narcisa.

“Como especialista del central era muy bueno —asevera—, pero déjame decirte que como responsable de la jardinería y las áreas exteriores del hotel se ve que también sabe lo que hace”.

Más de 3 000 personas, fundamentalmente ingenieros, especialistas, operarios y obreros del sector industrial se quedaron en el aire cuando los centrales Obdulio Morales (Narcisa), Aracelio Iglesias (Nela) y Simón Bolívar (Vitoria) detuvieron sus maquinarias; una medida que, según la totalidad de los encuestados, no les cabía en la cabeza y terminó siendo un parteaguas.

A la vuelta de una década, Rafael Reyes Fernández valora aquel fenómeno con el prisma, no del presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular de Yaguajay que era en aquel entonces, sino como el profesor universitario que hoy es.

“Si algo beneficioso trajo ese proceso fue que contribuyó a elevar el nivel cultural de los trabajadores de la industria azucarera —sostiene—. Aunque no había garantías de una ubicación laboral posterior, se comenzaron a impartir carreras universitarias y con ello se resolvió el problema del desempleo, que hubiera podido ser enorme”.

Sin embargo, hay quien critica la Tarea Álvaro Reynoso por esa masividad, señalo.

“Para mí, siempre que el hombre tenga cultura es un mejor hombre, y ese fue un momento en el que era necesario hacerlo. Yo estoy a favor de que haya sido así, de darle la oportunidad a muchos jóvenes que a veces estaban dentro de un surco o en una brigada apilando caña, para que se hicieran técnicos medio y, después, universitarios. Donde quiera que tú te pares aquí hay muchos ingenieros, trabajadores sociales, psicólogos, contadores… y eso redunda en desarrollo. Hoy se pueden ir para los cayos por el nivel que alcanzaron”.

Será por eso que Gaviota, el grupo empresarial que gestiona la cayería, estrecha vínculos con el Instituto Politécnico de Economía Camilo Cienfuegos, en un intento por contratar su personal de servicio lo más cerca posible.

Será por eso también que la empresa constructora de Cayo Santa María ha mantenido las puertas abiertas para cuanto interesado llega de Yaguajay con ganas de trabajar, lo mismo plantando hoteles mar adentro que erigiendo la infraestructura necesaria en Caibarién, una especie de retaguardia de la actividad turística.

Las cifras que esgrime Aralys León Sánchez, directora municipal de Trabajo y Seguridad Social en Yaguajay, permiten ilustrar el boom de esta nueva zafra que, de refilón, también ha salpicado el territorio: 5 989 de sus 56 000 habitantes figuran en las nóminas de los cayos, un dato que por sí solo no dice mucho pero que, comparado con la cantidad de personas laboralmente activas en el municipio —más de 25 400— arroja un resultado sorprendente: casi un cuarto de los yaguajayenses que trabajan lo hacen en la órbita del turismo.

NI PA’ COGER IMPULSO

“Hay que verlo, aquello es lo más lindo del mundo”. Así resume Kirenia Navarro media hora de descripciones desaforadas sobre la Remedios falsa, una réplica de la ciudad erigida en los cayos para que los extranjeros no tengan que llegar a tierra firme.

Ajena a los criterios de los expertos, que califican semejante copia como un error de concepto, Kirenia no logra esconder su deslumbramiento: “Está lleno de tiendas y tiene ocho restaurantes; yo trabajo en el italiano, pero todos son una belleza”.

¿Qué es lo más difícil del trabajo en los cayos?

“Estar lejos de la casa desde el mediodía hasta la una de la madrugada, porque el horario es de tres de la tarde hasta las 11:30 de la noche, pero a eso hay que sumarle dos horas de viaje para allá y para acá. La suerte son mis padres, que me cuidan a la niña, y mi esposo, que trabaja en otro hotel pero coincidimos en el mismo turno”.

¿Y lo más gratificante?

“Que allí es donde se practica la verdadera gastronomía, donde mejor he podido dar rienda suelta a mi vocación. Eso y el salario, claro; el salario y la propina”.

Precisamente seducidos por el sueldo de cada mes se declaran los jóvenes que, como los hermanos Maiko Javier y Mayté Reinaldo, no llegan a los 20 años y ya han apostado por el laboreo itinerante: como carpintero encofrador, bracero u operador de grúa, él; ella como camarera de habitación, de recepción o de servicio.

“Es un fenómeno que nos golpea ahora mismo —reconoce Calcines—, que la fuerza de trabajo más joven se niega a ir a la agricultura y, sin embargo, opta por empleos fuera del municipio. No se les puede reprochar nada porque en realidad son puestos más atractivos, bien recompensados, han llegado a dar hasta casas. Pero se produce un desbalance en la fuerza de trabajo porque la población que hoy labora en la agricultura está relativamente envejecida”.

Y es que, en el fondo, la del turismo es una zafra agridulce. De ello da fe Rafael Reyes, quien no se deja convencer por sus cantos de sirena ni apabullar por la manera en que ha borrado la cultura azucarera: “Que la gente de Yaguajay trabaje en los cayos no es un problema. Eso se revierte en beneficios para la familia. Pero al son del turismo se nos está yendo la tropa hacia Caibarién y ya ahí la cosa se complica.

“¿Por qué la gente no puede trabajar allá quedándose aquí? ¿Por qué no hacer un grupo de apartamentos en Yaguajay para la fuerza de trabajo de los cayos y así no tendrían que mudarse definitivamente? Este pueblo tiene además la oportunidad, no tan aprovechada como debiera, de que nuestros campesinos le vendan producciones de calidad a los hoteles.

“Ahora está la opción de que Yaguajay sea el patio de Caibarién en materia de turismo de naturaleza —añade Reyes—, con todos los recursos ambientales y paisajísticos que tenemos. Nosotros podemos hacer maravillas con eso y hay que interpretarlo como una fortaleza, pero si no se piensa integralmente en desarrollar un grupo de cosas, no estaríamos ganando nada”.

La verdad de la verdad, como dijera a modo de resumen un ingeniero mecánico devenido albañil, es que la gente se va a los cayos porque no le queda más remedio, una apreciación que confirma Carlos Manuel Calcines: “Si aquí tuvieran opciones bien remuneradas y mejores condiciones, yo estoy seguro que no se montaban en una guagua para trabajar casi 12 horas”.

Habría que preguntarle a Emilio López Hurtado, el antiguo picador de caña de Narcisa que se declara oficialmente feliz con su rutina de nómada y, reclinado en el asiento de la guagua que lo desembarca en los cayos, vuelve a mirar con desdén la extensa llanura donde ya no quedan ni rastros del azúcar: “Pa’ atrás ni pa’ coger impulso”.

(Publicado originalmente en Progreso Semanal)

La zafra del turismo (mapa)

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15 comentarios en “La zafra del turismo

  1. Esto de poner a graduarse a todo el mundo me recuerda a Generarles y Doctores,la novela de Carlos Loveira,que retrataba la Cuba de principios del siglo pasado y que tan actual me parece.Un país lleno de agrónomos que no puede garantizar un vaso de leche a todo el mundo,Drs y másteres en educación,mientras la instrucción elemental esta en crisis y así sucesivamente. Por una cuestión de balance,me gustaría que entrevistaran también a aquellos que el cierre de los centrales les fastidió la vida.

  2. Oiga, pero de verdad que usted no lee. Por una cuestión de balance, debía leer el trabajo anterior publicado la semana pasada en este blog. ¿No le parece balance suficiente?

  3. Copio:
    , yo estoy seguro que no se montaban en una guagua para trabajar casi 12 horas”.
    ——-

    Je Je Yo me monto en la Turpike 5 dias a la semana
    entro a trabajar y suelo dispararme 12 horas… A veces mas. El Viernes
    pasado 16 horas….. Aunque Gisselle me dice : Menos petulancia. Mi jefe le dijo una vez a su jefe que : ‘El no es el mas rapido, tampoco trabaja muy bien sometido a tension, pero si le pido que me alcance un cocodrilo, me lo consigue Je Je (Nota: Lo de no ser muy bueno trabajando sometido a tension creo que lo he ido superando)

  4. Yensy?? Es mi opinion..UD tienea alguna propia o necesita de la de otro para opinar ? ah y mi nombre es kilo12 o Jose Luis,no “oiga”

  5. Oiga, para saber que usted se llama Jose Luis tendría que ser adivina, porque no lo pone. Y por otra parte opino aquí libremente como usted, oiga. Eso es lo que pasa cuando uno opina en estas cosas de blogs, que no es el único que habla. Ah, por cierto, buen tema este de la cantidad de trabajadores que van para el turismo en Cuba. Gracias

    1. Su respuesta habla por UD y ciertamente me demuestra que tengo razón en lo que escribí sobre la instrucción en mi querido país,no ya sobre la educación formal,que como puede apreciarse,esta peor

  6. Yo encuentro este articulo bien balanceado, porque la autora ha recogido la opinion de los afectados por el cierre de los centrales del area de Yaguajay. No ha tomado partido por una parte ni por la otra, lo cual refleja imparcialidad. Y mas veraz no puede ser.
    Por mas que busco y rebusco, no le encuentre defectos al post. Muy buen articulo

  7. Esa es su opinion Jose,tan valida como la mia., mas otra que me censuro y eso que publica en “Progreso Semana”,que se origina en Miami,donde no censuran.Los socialistas se aprovechan del las ventajas del mundo libre,pero no le ofrecen la misma posibilidad a su propia gente y menos a los que como yo,no lo son

  8. Por eso me fui de Cuba hace 35 anos y 3 meses. Pero si ellos quieren ese sistema politico, social y economico, aun con penurias y miserias, ese es su problema. Yo elijo mi modo de vivir y dejo que los demas vivan como les de la real gana. Yo creo que muchos son felices en la isla aunque tengan las ollas vacias a la hora del almuerzo o la cena. Pero ojo, el 30% de la poblacion, no contenta con ese tipo de sistema, elijio emigrar. Ni es inmoral emigrar, ni tampoco quedarse. Donde nos sentamos bien, ahi debemos estar. Coherencia ante todo.

    1. Es también lo que pienso, Jose: no se debe forzar a nadie a vivir en condiciones que entren en contradicción con su forma de pensar. Y la tolerancia está en respetar lo que cada cual decida. Pero precisamente el respeto es lo que parece faltar últimamente en estos foros, que algunos han tomado para desbarrar de todo sin atenerse a los términos medios. No ve que apenas acoto nada ya? Coloco el post, leo los comentarios y comienzo a preparar el del miércoles siguientes. Gracias a usted por mantenerse.

  9. Gisselle, tolerancia es el respeto al derecho ajeno, aun cuando vaya en colision con los puntos de vista de la mayoria. Decia Lazaro Cardenas, que sin tolerancia no hay paz. Los cubanos, de izquierda o de derecha, en Miami o en La Habana, tenemos el defecto de querer monopolizar la verdad y la razon, y no deberia ser asi, porque ahi caimos en la intolerancia. Y de ahi al atropello y al abuso, hay muy poco trecho.

    Mi papa tenia unas tias, solteronas ellas, que vivieron en New York durante los anos 50. Al triunfo de la revolucion regresaron a Cuba, porque eran comunistas desde los anos 40. Y vivieron toda su vida de forma consecuente y coherente con sus postulados, pasando necesidades, carencias y miserias porque no entraban en nada indebido. En esa casa se comian 10 dias, mientras duraba lo que llegaba a la bodega por la libreta de abastecimiento, y el resto del mes, era a base pan y agua de azucar.
    Cuando mi papa regresa a Cuba de visita en 1994, va a visitar a sus tias, que me consta que las queria mucho y ellas lo adoraban. Mi padre mete la mano en el bolsillo y le da a cada una un billete de $100. Al unisono, como si se hubieran puesto de acuerdo, las dos le rechazaron el regalo. Una le dijo: __”es indecente que yo, despues de haber luchado toda mi vida contra los yankis, ahora acepte su moneda para paliar mis necesidades”. A mi papa le dolio el rechazo, pero yo le dije que, aun con las enormes diferencias politicas que teniamos, le valoraba su coherencia y su limpieza moral.

  10. Muy de acuerdo José,ser coherente,tener buena memoria y querer para los demás lo que quiero para mi,así he tratado de ser toda mi vida.Lo que escribo aquí,lo sostuve allá cuando residia en Cuba y lo sostengo cada vez que voy.No es un asunto personal con la periodista de quien admiró su talento,sino la reacción a muchos años de leer el mismo discurso en la prensa gubernamental, sin tener la oportunidad de disentir.Nada tiene que ver si son mil o diez los que no están de acuerdo,todos tenemos derecho a exponer lo que pensamos.Tengo una hija que eligió vivir en Cuba con mis únicos nietos,la Apoyé y la apoyo ,pues soy demócrata y no practico la moral de calzoncillo

  11. KILO12YCOLON:
    La bloguera posee una rica cantera de conocimientos que no debemos desaprovechar. Si mira arriba, ella se queja que a penas modera el post porque las opiniones estan en los extremos, no en terminos medios. A mi gustaria que ella apareciera mas menudo en este foro, que aunque es la autora del post , tambien aporta con mesura y moderacion sus puntos de vista.
    A veces veo aqui comentarios poco respetuosos. Esto no quiere decir que no podamos discrepar. Ella acepta la opinion diferente, pero debemos hacerla con sumo respeto, nunca desde el insulto o la ofensa.

  12. Coincido Con UD,Jose y aunque se manda un temperamento de gallego de Galisia,prefiero que participe y me heche con el rayo,sino voy a ser igual que los que critico y creerme que siempre tengo la razon,en definitiva ella es lo mejor profesionalmente que ha llegado a SS desde el “exterior”

  13. Mima,

    Por arribita te cuento que el inagotable se comunico conmigo para darme las quejas de un tijeretazo tuyo a uno de sus originales comentarios.

    Por mi parte, me tome la atribucion de repetirle tu sano consejo de bajar la petulacia. Coincido contigo en que ese sennor cree ser la ultima Cola Cola del desierto. El dice que si esperas que se retire de tu blog por su propia decision, estas viviendo el Suenno del Celta, pero que si le sigues aplicando tal inmisericorde censura
    (esas fueronsus propia palabras) se retira, aunque seras tu la unica responsable de tan drastica decision.
    .
    Te copio el comentario de Edu que parece estar en el centro de la Discordia
    Eduardo comenta…
    (Y a seguidas, un párrafo que nada tiene que ver con el blog ni con el post ni con nada que la bloguera comprenda, por tanto, ni se le publica al inagotable ni se le publica a Marujita. Alguna soberanía debe tener la autora del blog, ¿no? Que conste: era un comentario anodino que fue quitado para demostrar el apego irrestricto a las normas establecidas para el debate en Cuba profunda.) NOTA DE LA AUTORA DEL BLOG.

La opinión es libre, mientras sea emitida con respeto

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