El cuento de Bonilla

El cuento de BonillaPara Dayamis y Brito, que lo vivieron en tiempo real. Para Castellanos, donde quiera que esté.

Bonilla se llamaba el hombre, y era un negro alto y corpulento al que habían escogido como delegado en Corina para que toreara los problemas de la comunidad. Y al parecer habían escogido bien, porque cuando llegué dando tumbos a aquel paraje medio perdido en el monte de Fomento todos los lugareños me lo encomendaban: “Tienes que ver a Bonilla, que de eso que tú preguntas nadie te puede hablar mejor que él”.

Y entrevisté guajiros de todo tipo, de los que se dejaban poner la grabadora delante y los que halaban para atrás cuando les decía que era periodista; de los que habían nacido en esos rumbos a la buena de Dios y no querían bajar nunca al pueblo y de los que se aburrían de lo lindo mientras intentaban —casi siempre en vano— mudarse para la ciudad; gente sana como no suele cultivarse en el asfalto, espontánea como para llenar de frases ocurrente el reportaje y tan hospitalaria como para brindarme cada cinco minutos una jícara de café.

Un día entero en aquel fin del mundo tratando de entender cómo se vive en los caseríos que no aparecen en el mapa y, aun así, no coincidí ni una sola vez con Bonilla. “Pero, ¿no lo has visto? —me decían—. Acaba de pasar por aquí”. Y, a seguidas, la descripción: “Muchacha, si no tiene pérdida: es un negro altísimo, traba’o, que anda con un pullover azul. Cuando lo veas, vas a saber que es él”.

A fuerza de retratármelo física y espiritualmente, ya hasta me parecía conocer a Bonilla de toda la vida. Tal vez semejante estado de empatía indirecta justificara el parón en seco que le di al chofer cuando pasamos frente al punto de embarque a la salida de Corina: “Frena, frena ahí”, le dije y, con la misma, me bajé del Niva, atravesé la multitud que esperaba un transporte providencial y le estampé un beso en la mejilla al primer negro alto y fuerte con cara de funcionario respetable que usaba un pullover azul.

“Buenas tardes —lo saludé al borde de la euforia—. Óigame, Bonilla, qué trabajo me ha dado encontrarlo. Casi me voy para Sancti Spíritus sin hablar con usted”.

“Y te vas a ir —me respondió—, te vas a ir, porque ya quisiera yo ser Bonilla, pero soy Abel”.

Regresé cruzando los dedos para que nadie se hubiera percatado de soberano despiste. Demasiado pedir: las carcajadas de la tripulación comenzaron apenas trepé de nuevo al carro, subieron de tono en el trayecto mientras yo pasaba del rojo al púrpura incandescente y revolotearon durante mucho tiempo en el periódico, aderezadas con los detalles inverosímiles y rocambolescos que los testigos presenciales le añadían a la versión original.

Aún hoy, siete años después, el fotógrafo suele chotearme a redacción llena: “Oigan, hay un mulato fuerte en la puerta con un pullover azul. Dice que viene de Corina, que se llama Bonilla y viene buscando a Gisselle”.

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31 comentarios en “El cuento de Bonilla

  1. Estimada Gisselle ¿De que trataba la entrevista que le querias hacer a Bonilla? ¿Cual eran aquellas preguntas que solo el te podia responder?
    Gracias.

    1. Tantos años después no le sabría responder con exactitud. Supongo que, buen delegado de comunidad al fin, Bonilla hubiera podido decirme cómo resolvían los problemas de la vida cotidiana monte adentro, de qué ardides se valía para que los organismos y entidades le dieran respuesta a los planteamientos de la población o cómo preparaba la caldosa del CDR. Supongo, pero no puedo reproducirle ahora las preguntas textuales. Muchas agendas he gastado desde entonces. Un saludo, y no precisamente desde Corina, Fomento.

  2. Un billion y medio de entradas tiene “bailando” en youtube. Cada cual tiene sus gustos, pero que Sabina ni que cosa.
    El duo gente de Zona es fantastico.Estan quemando la liga. Enrique Iglesias esta “cogiendo cajitas con esa gente”.
    Es fantastico el negro ese. Habla como un pelotero. Me parece estar oyendo a Munnoz o a Vargas, al Duque o a Victor Mesa en una entravista, solo que cantando.
    No tiene que ver con el Post. Sorry.

          1. error, el periodista una de las primeras lecciones que recibe es que su escrito tiene que ser claro y exquisitamente entendible, para enredos verbales ya tenemos los textos cientificos con todas sus formulas complejas, y esa no es tu profesion. si para poder entenderte hay que consultar un texto primero, estas muy mal en la funcion que desempeñas.

            1. Si usted no comprende esta crónica, que es más bien un relato costumbrista, entonces no tengo nada más que decirle. La leo y la vuelvo a leer y me parece más plana de la cuenta. Quizás voy a necesitar yo un folleto de análisis y comprensión de textos para comprender comentarios como el suyo. Saludos

  3. Bueno y cual es el tema?..Fomento?..Pues el mes pasado lo visite,adoro esos pequenos pueblos perdidos en el mapa,amor que nace,quizas de el Aracataca de Garcia Marquez o de mi magisterio en medio del Escambray..Que te cuento de Fomento?Pues que el Brisas de Escambray estaba lleno y no me dejaron entrar,que esto me demuestra el poder adquisitivo en el area,algo que ya me imajinaba por las bella mansiones que pueden apreciarse a orillas de la carretera que va desde santa Lucia hasta la capital municipal,que estaban pintadas del color beige-carmelita claro,abundante en los edificios engalanados por los 500 de la villa..Coincidencia?..Si el tema era Bonilla,sorry,conozco un monton de mulatos gigantes,pero ninguno “Bonilla”…

    1. Usted, definitivamente, no logró comprender el tema. Y eso que me pareció bastante explícito. Y eso que usted es profesor. De cualquier manera los blogs son así, en algunos textos resulta más difícil para ciertos comentaristas colar la dosis de veneno que en otros. Porque de verdad que eso del hotel de Fomento y las casas pintadas de beige… vamos, que hasta para criticar hay que ajustarse medianamente al tema. Un saludo. Y no se preocupe, que yo tampoco llegué a conocer personalmente a Bonilla.

  4. Perdon,los 500 a que me refiero son los de mi Santile,a Fomento,como a Sagua, le faltan muchisimas millas para llegar hast alli

  5. Permitame dos aclaraciones,no hubo veneno lo del hotel es cierto y me alegro de veras que estuviese lleno,lo de las casas tambien pues fueron construidas por campesino de lo que ganan sudando y por ultimo hace mas de 20 años que solo soy basurero,leon,como dicen alla…A mucha honra…Me disculpa por no haber captado la idea central..Sera que mis luces son muy cortas o las suyas demasiado brillantes??.Aqui si hay veneno

  6. Muy buen trabajo… Bien concebido por un momento me fui al cuento “Francisca y la muerte”. Imagino que Bonilla sea como Francisca por eso no lo encontraste. Ojalá y lo encuentres para tener una segunda parte… Abrazos desde el oriente cubano donde al igual que en Corina hay miles de Bonilla…

    1. ñoooo!… songolamayaxdentro que clase de asociación mental!… cierto, hay similitud con el cuento de francisca de nuestro gran onelio… eso de “pasó por aquí ahora mismo!” jaja…

  7. Jejejeje Gisselle: Con este trabajo has dejado colgando a mucha gente, como diriía Bobi Salamanca: “con la carabina al hombro”. No me sorprendiste con este trabajo. Yo estoy con las personas que dicen que eres una periodista talentosa, audaz e inteligente. Lástima que no todos lo sepan apreciar y se dediquen a escribir muchas veces boberías en tu blogs en vez de disfrutar de esta oportunidad que tu nos brindas. Muchas gracias a Cuba profunda.

    1. yolimar entonces escribir sobre despistes personales es “talentoso” y “audaz”, de madre, como han cambiado los conceptos en el diccionario de la lengua castiza, debe ser que ahora en cuba usan otra version, porque en mis tiempos

  8. Que fácil se quedan las personas sin argumentos, escriben una crónica un poco abierta para que nos pongamos a pensar y busquemos nuestras propias respuestas o saquemos nuestra propias conclusiones como dice Taladrí y nada se pierden muchos habituales del blogs y otros no saben que decir. No os preocupeis ya volverán por aquí.

  9. No entiendo le comportamiento.. arizco.. de la autora del post cuando se le pregunta de que habla. Manda a los lectores a cursos de comprension de lectura porque vamos, ella si que comprende. Por que, repito, un escritor se pone tan arizco cuando un lector alega no entender el escrito. Mas bien, lo que a mi me parece es que los lectores que dicen no entender el escrito lo hacen por parecerle este irrelevante y soso. Es un riesgo que se corre cuando se escribe y ademas un riesgo que se corre cuando tienes un blog abierto a comentarios. Si el autor no le gusta leer reclamos de que no se le entiende tiene pues dos opciones, la primera, no escribir mas, la segunda, escribir pero cerrando los comentarios.

    A mi el post me parecio irrelevante, si lo entiendo, por mas que trate no encontre en el segundas lecturas, mas alla del entusiasmo revolucionario de buscar delegados para hacer preguntas porque vamos, estos si que pueden contestar.. despues de esa posible segunda lectura, el post es tan anecdotico como el famoso cuento del gato, y por cierto, bastante similar.

    1. Se aplica lo mismo para la autora del blog que para los comentaristas: una puede no escribir/leer más o soportar las reacciones de los otros. Para eso son los blogs, para comentar, para estar de acuerdo o no. Por ejemplo: usted y yo estamos de acuerdo en algo. El post es irrelevante. Para eso también son los blogs, para escribir de lo que los blogueros quieran. Se llama autonomía en materia de políticas editoriales. Irrelevante, bien; soso, no se lo discutiré. Ahora, incomprensible…
      Saludos, la bloguera del gato. Literalmente, porque tengo uno. Negro.

      1. Mima, pero qué arte tienes tú para buscarte comentaristas desagradables. Tan sencillo que está este post. De qué querían que hablaras. A ver, que te vayan haciendo una lista, a ver si se terminan de delatar de una buena vez. Tú, ni caso, que para eso este blog es tuyo. O no?

      2. Yo no estoy haciendo una critica al contenido de tu post, lo lei desde el miercoles pasado, me parecio en realidad simpatico como anecdota, hasta me rei con el ridiculo que hiciste Giselle. Ni siquiera tildarlo de irrelevante y soso es una critica porque todo dependeria del mensaje que tu quieres llevar, y en este caso, es solo eso, una anecdota. La critica la hago a tu acritud con las respuestas que recibiste. Desde luego que yo no cuestiono el hecho de que tu escribas lo que te de la gana, no faltaba mas por Dios. Pero si cuestiono el hecho de que tu abras los comentarios y cuando la gente te pregunta de que trata el texto tu los remitas a cursos de comprension de lectura. Eso, Giselle, es simplemente una soqueteria de tu parte.

        Simpatico es tambien el hecho de que los intelectualosotes vengan y te defiendan…de que? de que te pregunten de que trata el escrito? Oye, tienen que ser muy buenos amigos o un muy fan club de fan.

        Saludos.

  10. Lo del gato, para el que no lo entendio, no me gusta dejar cosas abiertas, era aquel tipo que se le poncha la goma en el campo, Ve una casa a lo lejos y va a pedir un gato. A lo mejor no tiene gato.. bueno, a lo mejor tiene pero esta roto. Ah, quizas no esta roto pero no lo encuentra, o a lo mejor lo encuentra y no me lo quiere prestar. Al llegar a la puerta el dueño de la casa abre y el tipo le grita.. metase el gato por…..

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