En fin, ¿y el mar?

Que la telenovela cubana no me emocione demasiado desde aquellos lejanos tiempos de Tierra brava o, más recientemente, Al compás del son; que una se suceda detrás de la otra y que a las pocas semanas ya yo no pueda recordar de qué iba la trama o cuál era el título de cada culebrón, debe ser una apreciación mía, un criterio subjetivo que he venido … Continúa leyendo En fin, ¿y el mar?

Siete usuarios típicos del CDR digital llamado Facebook

Si no fuera porque me mantiene actualizada de lo humano y lo divino, de la política y del Candy Crush, ya me hubiera mudado del planeta Facebook, donde a veces no parece haber vida inteligente. De hecho, dando Me Gusta en algunos post he llegado a cuestionarme mi propio IQ. Facebook sirve, eso sí, para la vigilancia y la propagación de rumores, para la exhibición … Continúa leyendo Siete usuarios típicos del CDR digital llamado Facebook

Un charco que parece nada

Como todos los charcos que se respetan, el de la intercepción de las calles Salvador Herrera y Carrillo, en Sagua la Grande, nació tímidamente. Un hilo de agua clara hoy, un chorro de líquido espeso mañana, un borbotear inagotable que dejó de tener gracia hace años, cuando rebasó la fase de surtidor pintoresco para convertirse en el cráter de aguas albañales que ya hasta se … Continúa leyendo Un charco que parece nada

Tiempo de canturías

Cuando a Eréstamo Fajardín Valdivia intentaron comprarle por un precio exorbitante su obra cumbre, un poema descomunal de 400 y tantas décimas que recitaba de memoria hasta donde le alcanzaba el aire, su respuesta fue tan categórica que más bien parecía el último recurso para no venderla: “Si me ofrecen esa cantidad es porque vale el doble”. Y se aferró a la libreta con más … Continúa leyendo Tiempo de canturías

Tan feministas que nos creemos

Presumimos de tener a casi todas las féminas del país integradas a la Federación de Mujeres Cubanas, de desplegar una cruzada inmisericorde —aunque no del todo efectiva— contra siglos de machismo y hasta de establecer determinadas cuotas para garantizar la presencia de mujeres en los más disímiles estratos de poder. Si nos preguntan, nos declaramos feministas por principios. Pero entonces alguien habla de envejecimiento poblacional, … Continúa leyendo Tan feministas que nos creemos

El problema es que el sirope vende

En un disco de duetos por el que seguramente no va a ser recordado, Descemer Bueno asegura que “el problema es el amor, que parece tan difícil”. A su lado, Jorge Villamizar y El Chacal le hacen coros y continúan agregando que “prefiero morir que volverte a perder”. No sé para ellos; para mí está clarísimo que el problema no es el amor, sino el … Continúa leyendo El problema es que el sirope vende

Una joya habitada

Antes de que sus callejuelas empedradas se abrieran sin pudor a medio mundo; antes, incluso, de que los primeros forasteros descarriados comenzaran a llegar, mochila al hombro, la ciudad de Trinidad era una suerte de isla dentro de la isla: sin más vías de comunicación que las marítimas hasta 1919, cuando se habilitó, tardíamente, el servicio público por ferrocarril, y hasta la década de 1950, … Continúa leyendo Una joya habitada

Circuito de Fórmula 1 en Paredes

En su mente, iba manejando un auto de carrera, uno de esos achatados como ranas rodantes que se adelantan entre ellos en las rectas y se abren en las curvas. En su mente, iba al timón en uno de esos carros a la velocidad supersónica que él los había visto casi volar en los videos que le copian del Paquete. Pero ni la carretera entre … Continúa leyendo Circuito de Fórmula 1 en Paredes

El vecino de los bajos

—A ver, ¿quién va a cortar la cinta junto con el presidente? La pregunta revoloteó entre las 20 familias que se habían reunido aquel mediodía frente al edificio nuevo. Ya llevaban rato descubriéndose mutuamente, entablando diálogos al estilo “¿ustedes también van a vivir aquí?”, preguntándose qué apartamento sería el de cada uno, cuando llegaron las autoridades municipales para ponerle punto final a la espera: aquel … Continúa leyendo El vecino de los bajos

Oficio de herrar

Los golpes del martillo sobre el yunque entumecen hasta los huesos. En las sienes, el retumbar de los hierros viejos que se ablandan, rechinan, ceden. Sólo Guillermo Rodríguez Bermúdez parece no darse cuenta, mientras sostiene el brazo en el aire y calcula milimétricamente el próximo mazazo. “Es cuestión de adaptarse”, dice, y sin pensarlo dos veces descarga el impulso sobre una herradura casi lista. La … Continúa leyendo Oficio de herrar