Afanosa busqué mi bandera

I Pudo ser 9 de abril, Primero de Mayo, 26 de julio, 10 de octubre… cualquiera de las fechas históricas que mi abuela veneraba con fruición de la niña pobre que fue y que, de pronto, con el triunfo de la Revolución, alcanza a ver a sus tres hijos en la universidad. Mi abuela, que me enseñó a venerar a Fidel y a Santa Bárbara, … Continúa leyendo Afanosa busqué mi bandera

Una película de ficción

La primera mentira que dijiste en tu vida fue aquella de “coppelia: kiosco grande para vender helado”. Lo tienes claro porque tu madre se ha encargado de recordártelo cada vez que te sorprende medio gaga, intentando ensartar excusas para no preocuparla. Pero ella, que te conoce como nadie porque te parió, te mira con una ceja arqueada y te desarma con su clásico: “¿Me vas … Continúa leyendo Una película de ficción

Agua pasada

Mi rutina de lavado tiene una banda sonora predecible: Joaquín Sabina desde que comienzo a separar la ropa por colores, Joaquín Sabina cuando cambio el agua porque el bulto es demasiado grande y Joaquín Sabina hasta que termino de acomodar la última pieza en el tercer cordel. Joaquín Sabina, por supuesto, no tiene ni idea. Quien dice mi rutina de lavado, dice también buena parte … Continúa leyendo Agua pasada

32 años: monólogo interior

Escuchar las canciones que tarareabas de memoria en la secundaria y rajarte a llorar sin saber por qué. Revisar masoquistamente las libretas del preuniversitario comenzando por la última página, donde garabateabas las carreras que querías, las fechas que significaban algo, los nombres de tus hijos hipotéticos y la gente por la que creías sufrir. Evocar cómo eras hace 15 años y apenas reconocerte: supongo que … Continúa leyendo 32 años: monólogo interior

Ponte pa’l deporte

Lo mío con el deporte —nunca me he ocultado para decirlo— es una relación de incomprensiones mutuas que comenzó a principios de los 90, cuando mi tío monopolizaba el único televisor de la casa para vociferar en tiempo real y a todo volumen mientras Víctor Mesa se robaba cada base de Cuba o para admirar el voluptuoso talento de las espectaculares Morenas del Caribe. “Ponte … Continúa leyendo Ponte pa’l deporte

90 millas de ausencia

Cuando me dijo que se iba, en avión y definitivamente, no le hice caso. “Sí, claro, yo también, las dos nos vamos —le respondí—. No te hagas de rogar, que solo faltas tú por anotarse en los repasos”. Entonces me sujetó por los hombros, me miró con una expresión agridulce y me lanzó la frase rotunda que 12 años después todavía no he olvidado: “No … Continúa leyendo 90 millas de ausencia

Diario de adolescencia

Me parece estar viviéndolo de nuevo: el aula de décimo grado desbocada en la efervescencia del receso, las sillas chirriando en la media hora de caos que nos estaba permitida entre las sesiones de trigonometría y la pensión de Papá Goriot, el entra y sale típico a esas alturas de la adolescencia. Lo que se dice un día normal en los preuniversitarios de principios de … Continúa leyendo Diario de adolescencia

Que Palmas y cañas no me pierdo yo

No sé en el resto de los hogares cubanos, pero en el que me crié se respetaba las siete de la tarde del domingo como una hora sacramental. En tiempos de pelota o huracanes, días de cumpleaños o conmemoraciones nacionales, mis abuelos hacían caso omiso del contexto y, “comidos” y bañados desde antes, se sentaban a disfrutar de Palmas y cañas, el estelar campesino de … Continúa leyendo Que Palmas y cañas no me pierdo yo

La parábola del trueque

He vuelto a escuchar un pregón que creí desaparecido hace casi 20 años: “Cambio espejos por malanga, ropa por frijoles, toallas por arroz…” y un larguísimo rosario de trueques que se me fueron haciendo ininteligibles a medida que las mujeres se alejaban por el pasillo del 12 plantas. Sucedió un domingo al mediodía, esa hora en que el sopor y las propuestas de la televisión … Continúa leyendo La parábola del trueque