Sagua la Grande y la mina del turismo

“Cuando lo vea terminado, lo creo”, fue el parón en seco que me dio mi madre cuando llegué, borracha de euforia, a contarle lo que había leído en Internet: que ahora sí restaurarían el Hotel Sagua, que el Ministro de Turismo lo había mencionado por su nombre entre los seis inmuebles que serían sometidos a un proceso constructivo en toda Villa Clara para ampliar la … Continúa leyendo Sagua la Grande y la mina del turismo

Afanosa busqué mi bandera

I Pudo ser 9 de abril, Primero de Mayo, 26 de julio, 10 de octubre… cualquiera de las fechas históricas que mi abuela veneraba con fruición de la niña pobre que fue y que, de pronto, con el triunfo de la Revolución, alcanza a ver a sus tres hijos en la universidad. Mi abuela, que me enseñó a venerar a Fidel y a Santa Bárbara, … Continúa leyendo Afanosa busqué mi bandera

La política del hasta aquí

Dicen los pescadores de Isabela de Sagua que lo importante no es la distancia, sino el flujo de las corrientes marinas. Y lo explican sin necesidad de mapa alguno: el caserío, ubicado en la costa norte de Cuba, no es ni remotamente el punto más cercano a Estados Unidos, pero justo enfrente se yuxtaponen cayos, islotes… vestigios del delta sumergido del río que, en la … Continúa leyendo La política del hasta aquí

El oro de Motembo

Decir Motembo en Sagua era decir la Siberia, un paraje intrincado y agreste en el que convivían de forma casi tribal los adolescentes de la región cuando les tocaban los 45 días de la llamada escuela al campo. Decir Motembo era decir entonces móntate en un camión con una maleta de madera, desembarca en medio de la nada para contribuir con la cosecha de cultivos … Continúa leyendo El oro de Motembo

Mis amigos de la primaria no me dejarán mentir

Veo a Laidí, mi profesora de quinto y sexto grado, y la saludo con esa mezcla de cariño y respeto que solo inspiran las maestras de escuela primaria; porque una vez en la secundaria, seamos francos, entre la presión que ejerce el grupo sobre el adolescente y las hormonas haciendo lo suyo, el profesor va perdiendo de a poco su omnipotencia. Veo a Laidí y … Continúa leyendo Mis amigos de la primaria no me dejarán mentir

90 millas de ausencia

Cuando me dijo que se iba, en avión y definitivamente, no le hice caso. “Sí, claro, yo también, las dos nos vamos —le respondí—. No te hagas de rogar, que solo faltas tú por anotarse en los repasos”. Entonces me sujetó por los hombros, me miró con una expresión agridulce y me lanzó la frase rotunda que 12 años después todavía no he olvidado: “No … Continúa leyendo 90 millas de ausencia

Hotel Sagua: ¿cerrado por derribo?

Parece un edificio de Kobane, no tanto por su arquitectura, típica del eclecticismo insular de principios del siglo XX, como por el estado de devastación en que se encuentra: balcones a punto de precipitarse sobre el asfalto —algunos perdidos ya, irremediablemente—, plantas invasoras minando los entrepisos, puertas y ventanas abiertas sin piedad a la intemperie. Lo que se dice un inmueble asolado por la guerra. … Continúa leyendo Hotel Sagua: ¿cerrado por derribo?

¿La gran estafa?

El hombre casi logra convencerme con su cara de perro triste. Me sujetó el antebrazo, arqueó las cejas con un rictus de desespero y colocó el cartón con las chapitas frente a mí. No profirió palabra alguna, no fue agresivo, no dijo: “Niña, ven y juega, apuesta algo”; sino que se limitó a mirarme con esa expresión de mendicidad que siempre, o casi siempre, termina … Continúa leyendo ¿La gran estafa?

Lo más parecido al paraíso

Cayo Esquivel era el paraíso: las blanquísimas arenas de Varadero sin el recalo de pomos o latas viejas; la vegetación de Varadero sin los hoteles metiendo sus narices como vecinos intrusos por entre las caletas; la luz y el olor a salitre de Varadero, pero sin el agobio que siempre ha provocado el turismo. Cayo Esquivel era lo más parecido al paraíso. O todavía lo … Continúa leyendo Lo más parecido al paraíso