La zafra del turismo

Desde que pone un pie en la guagua, a las cinco de la mañana, hasta que pone de nuevo los dos pies en su casa, pasada la medianoche, Emilio López Hurtado vive un día de gitanos: se acomoda en el asiento que ya tiene su nombre, recorre 22 kilómetros desde Seibabo hasta Caibarién y otros…

Centrales en tiempo muerto

Dicen que para apaciguar la angustia que se les atraviesa en el pecho, los pobladores de Narcisa levantan en las entrañas del central una pila mortuoria con gomas de camión, le prenden fuego y se sientan a mirar el humo que comienza a salir por la torre, un humo negro y denso que más bien…

San Isidro al desnudo

Hacía un calor de infiernos la tarde de 1870 en que doña Isabel Iznaga de Cantero, sin necesidad de teas incendiarias, redujo a cenizas el esplendor de San Isidro de los Destiladeros. Bastó apenas que sintiera la decadencia del azúcar pisándole los talones para que se dignara notificar al cabildo trinitario lo que ya había…

El valle sin los ingenios

El Valle de los Ingenios es un gigantesco eufemismo. Ni su topografía transida de lomas puede calificarse como valle en toda la extensión de la palabra, en esencia porque es más bien la yuxtaposición de tres depresiones intramontanas; ni queda un ingenio vivo en los cientos de kilómetros cuadrados donde alguna vez, en el apogeo…

Enero sin zafra

“La zafra huele a Sagua”. Así confesé en un reportaje más melancólico de la cuenta allá por el 2009, cuando entré por primera y -hasta ahora- única vez a la barriga del Uruguay, ese gigante de las moliendas espirituanas que, sin embargo, no logró sino recordarme el Sitiecito de mis nostalgias. Hay temas con los…