En fin, ¿y el mar?

Que la telenovela cubana no me emocione demasiado desde aquellos lejanos tiempos de Tierra brava o, más recientemente, Al compás del son; que una se suceda detrás de la otra y que a las pocas semanas ya yo no pueda recordar de qué iba la trama o cuál era el título de cada culebrón, debe…

Médico, ¿usted sabe nadar?

La antigua despulpadora de café de Arroyo Seco todavía asoma su nariz de concreto sobre las aguas cuando la sequía aprieta. La gente del pueblo la describe con tanta precisión como si no yaciera en el fondo de la presa Mayarí desde hace cinco años, junto a la terminal, el hospitalito y varias decenas de…

Si la ciudad no va a la montaña

Los guajiros del Escambray han aprendido a identificar a los periodistas desde que llegan. Por el deslumbramiento, dicen, porque lo miran todo como si las matas, el café en jícara y los hombres a caballo fueran cosas de otro mundo. “Y apuntan lo que uno les explica en una libretica para que después no se…

Centrales en tiempo muerto

Dicen que para apaciguar la angustia que se les atraviesa en el pecho, los pobladores de Narcisa levantan en las entrañas del central una pila mortuoria con gomas de camión, le prenden fuego y se sientan a mirar el humo que comienza a salir por la torre, un humo negro y denso que más bien…

Leyendo periódicos viejos

Si no fuera por la insistencia con que la radio y la televisión repiten las informaciones y porque las señales de ambos medios se captan en casi todo el territorio, miles de pobladores de zonas rurales y de difícil acceso de Sancti Spíritus -como sus homólogos del resto de la isla- pudieran estar viviendo hoy…

Viendo llover en Macondo

Alguien dijo junto a mí: “Es viento de agua”. Y yo lo sabía desde antes. Gabriel García Márquez Llovió tanto que las casas se desprendieron de los cimientos y algunas rodaron por las calles, loma abajo. Viéndolas desde un postigo, más bien parecían barcos a la deriva, de esos que no van a ninguna parte. Puertas…