La guerra del Escambray

Cuando mi abuela decía que sus hermanos Gaita y Curbino habían participado en la limpia del Escambray le brillaban los ojos. Y yo, que me pasaba la vida tratando de meter la cuchareta en las conversaciones de los mayores, no podía entender qué de heroico había en subir y bajar lomas con una escoba en la mano. Creía yo que la limpia del Escambray era … Continúa leyendo La guerra del Escambray

Afanosa busqué mi bandera

I Pudo ser 9 de abril, Primero de Mayo, 26 de julio, 10 de octubre… cualquiera de las fechas históricas que mi abuela veneraba con fruición de la niña pobre que fue y que, de pronto, con el triunfo de la Revolución, alcanza a ver a sus tres hijos en la universidad. Mi abuela, que me enseñó a venerar a Fidel y a Santa Bárbara, … Continúa leyendo Afanosa busqué mi bandera

La gente cree que el mar es fácil

“Muchacho, ¿de verdad que tú creíste que en ese tareco ibas a llegar a alguna parte?”, le dice Emilio mientras le enseña, una por una, las hendijas que habían comenzado a minar la quilla del barco. Bocarriba sobre la costa, la embarcación ya no parecía esa especie de Titanic que se imaginaban sus constructores, unos guajiros de monte adentro que poco saben de marejadas ni … Continúa leyendo La gente cree que el mar es fácil

Obama en Cuba: ni entusiasmo ciego, ni negación de barricada

Desde que pisó tierra cubana, dicen los agoreros que con el pie izquierdo, hasta que cerró tras sí la puerta del Air Force One rumbo a Argentina, el presidente norteamericano Barack Obama siguió al pie de la letra una agenda calculada milimétricamente por sus asesores y cumplida en el terreno por él con una naturalidad de película. Sonrió todo el tiempo: mientras recorría La Habana … Continúa leyendo Obama en Cuba: ni entusiasmo ciego, ni negación de barricada

En tiempos de la Celac

No me atrevería a asegurar, tan rotundamente como proclaman los medios, que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) ha conseguido cumplir los anhelos de integración de Bolívar y Martí. No me atrevería a asegurarlo, no porque desconozca el alcance real de una entidad regional como esa, recién fortalecida tras su segunda cumbre; sino porque me parece injusto fabular con la historia, descontextualizar a … Continúa leyendo En tiempos de la Celac

28 años y un día

Tengo exactamente 28 años y un día; ni más -aunque hubiera preferido recordar ciertas estampas hoy desdibujadas de los 80-, ni menos, anacrónica como me siento en medio de la época dorada del reggaeton. A estas alturas de la vida, me figuraba distinta, al menos así lo creía hace ya una década, cuando el uniforme azul de preuniversitario era una muda de ropa que miraba … Continúa leyendo 28 años y un día