La zafra del turismo

Desde que pone un pie en la guagua, a las cinco de la mañana, hasta que pone de nuevo los dos pies en su casa, pasada la medianoche, Emilio López Hurtado vive un día de gitanos: se acomoda en el asiento que ya tiene su nombre, recorre 22 kilómetros desde Seibabo hasta Caibarién y otros…