Un médico de verdad

Si algo tiene Farallones es el nombre bien puesto. Esculpido a cincel limpio en la montaña, el caserío pareciera levantado sobre lascas y más lascas en la abrupta topografía del macizo Nipe-Sagua-Baracoa. Para llegar hasta Farallones, incluso, hay que remontar una carretera de un pedregoso casi lunar y esquivar no pocos despeñaderos. Nada en aquellas crestas filosas recuerda a Moa, el emporio cubano del níquel, … Continúa leyendo Un médico de verdad

Panchito, el último cacique

Para Francisco Ramírez Rojas, Panchito, no es nada del otro mundo eso de mantenerse aferrado a sus cultos ancestrales, a su comunidad de 11 casitas y 23 personas y a ese paraje perdido en la montaña donde sus antepasados consiguieron sobrevivir. Para él es lo más natural del mundo, pero para el resto del país que lo mira con extrañeza, La ranchería es una rara … Continúa leyendo Panchito, el último cacique

Todavía quedan guapos en Yateras

Uno lo ve así, inofensivo entre las piedras, dejándose cruzar de dos zancadas, y no es capaz de imaginar que el río Palenque se ensanche tanto con el primer aguacero. Los vecinos que viven en sus márgenes lo describen cinematográficamente: es cuestión de que llueva, el agua se escurra de las lomas y venga a parar al cauce que, de repente, deja de medir unas … Continúa leyendo Todavía quedan guapos en Yateras

De agrio, Naranjo solo tiene el nombre

—Como decimos los guajiros: “asujétense”. Para cuando el chofer lo advirtió, ya estaba el jeep WAZ atacado hasta las rodillas en el fango. Hacía casi una semana desde el último aguacero, pero por aquellos rumbos de Dios, con la humedad casi permanente y los árboles tapando por completo el trillo, los charcos pueden durar para siempre. Charcos que luego derivan en imponentes islas de fango. … Continúa leyendo De agrio, Naranjo solo tiene el nombre