Un médico de verdad

Si algo tiene Farallones es el nombre bien puesto. Esculpido a cincel limpio en la montaña, el caserío pareciera levantado sobre lascas y más lascas en la abrupta topografía del macizo Nipe-Sagua-Baracoa. Para llegar hasta Farallones, incluso, hay que remontar una carretera de un pedregoso casi lunar y esquivar no pocos despeñaderos. Nada en aquellas crestas filosas recuerda a Moa, el emporio cubano del níquel, … Continúa leyendo Un médico de verdad