Todavía quedan guapos en Yateras

Uno lo ve así, inofensivo entre las piedras, dejándose cruzar de dos zancadas, y no es capaz de imaginar que el río Palenque se ensanche tanto con el primer aguacero. Los vecinos que viven en sus márgenes lo describen cinematográficamente: es cuestión de que llueva, el agua se escurra de las lomas y venga a parar al cauce que, de repente, deja de medir unas … Continúa leyendo Todavía quedan guapos en Yateras

Médico, ¿usted sabe nadar?

La antigua despulpadora de café de Arroyo Seco todavía asoma su nariz de concreto sobre las aguas cuando la sequía aprieta. La gente del pueblo la describe con tanta precisión como si no yaciera en el fondo de la presa Mayarí desde hace cinco años, junto a la terminal, el hospitalito y varias decenas de casas. Contra todos los pronósticos, el nuevo embalse se llenó … Continúa leyendo Médico, ¿usted sabe nadar?

De agrio, Naranjo solo tiene el nombre

—Como decimos los guajiros: “asujétense”. Para cuando el chofer lo advirtió, ya estaba el jeep WAZ atacado hasta las rodillas en el fango. Hacía casi una semana desde el último aguacero, pero por aquellos rumbos de Dios, con la humedad casi permanente y los árboles tapando por completo el trillo, los charcos pueden durar para siempre. Charcos que luego derivan en imponentes islas de fango. … Continúa leyendo De agrio, Naranjo solo tiene el nombre

Si la ciudad no va a la montaña

Los guajiros del Escambray han aprendido a identificar a los periodistas desde que llegan. Por el deslumbramiento, dicen, porque lo miran todo como si las matas, el café en jícara y los hombres a caballo fueran cosas de otro mundo. “Y apuntan lo que uno les explica en una libretica para que después no se les olvide”, me reprocha Arturo González, uno de los arrieros … Continúa leyendo Si la ciudad no va a la montaña