Una joya habitada

Antes de que sus callejuelas empedradas se abrieran sin pudor a medio mundo; antes, incluso, de que los primeros forasteros descarriados comenzaran a llegar, mochila al hombro, la ciudad de Trinidad era una suerte de isla dentro de la isla: sin más vías de comunicación que las marítimas hasta 1919, cuando se habilitó, tardíamente, el…

Una ciudad demasiado abierta al mundo

Si las mansiones de principios del siglo XIX del centro histórico de Trinidad hubieran cedido a los influjos del eclecticismo; si las casas más modestas hubiesen cambiado sus paredes de adobe y sus techos de tejas a dos aguas por ladrillos ordinarios y hormigón, probablemente la tercera villa plantada por los españoles en Cuba no…

Un safari a los tiempos del azúcar

Para saber cómo vivían los grandes aristócratas cubanos del azúcar, de qué aire se llenaban el pecho mientras recorrían las imponentes plantaciones de caña o qué estancias caminaban en penumbras antes de apagar la palmatoria, ya los turistas no tendrán que figurarse tales escenas por la bien documentada frialdad de los libros ni por la…

Derechos de ciudad

“Es inaceptable”, rumió por enésima vez Saturnino Sánchez Iznaga mientras ponía punto final a la carta que habría de remitirle al alcalde de la ciudad, en 1912, en protesta por la inminente demolición de una de las joyas de la arquitectura trinitaria. De su puño y letra, la denuncia: “Que los señores Rovira y Hermano…

San Isidro al desnudo

Hacía un calor de infiernos la tarde de 1870 en que doña Isabel Iznaga de Cantero, sin necesidad de teas incendiarias, redujo a cenizas el esplendor de San Isidro de los Destiladeros. Bastó apenas que sintiera la decadencia del azúcar pisándole los talones para que se dignara notificar al cabildo trinitario lo que ya había…

La mansión itálica del valle

Don Pedro Malibrán y Santibáñez no tuvo más que subir la colina, arreglarse el traje aún ensopado por el esfuerzo y mirar en derredor. “Compro el terreno”, dijo sin titubeos y emprendió cuesta abajo, tan ansioso por pagar los 18 000 pesos como por erigir el feudo que había empezado a imaginarse cuando vio el…

Sancti Spíritus del recuerdo

Sentado en la puerta de su casa, Abelardo Bernal puede suponer, por el sonido indiscreto de los obturadores y el cuchicheo en inglés, que está siendo captado por las cámaras fotográficas de los turistas. Intuye que su figura desgarbada, su porte antediluviano y el inmueble donde vive, levantado una y otra vez sobre sí mismo…

Un garaje sui géneris

Lejos ya los tiempos del artista Henri Cartier-Bresson y su teoría del instante decisivo; lejos también los años en que los grandes fotógrafos cubanos documentaron la efervescencia social de los 60, la imagen capturada por el lente continúa fascinando al público, no solo por su valor testimonial, sino, sobre todo, por su capacidad polisémica. Sin…

Un paraíso para Indiana Jones

Tan desatinada me pareció siempre la decisión de los espirituanos de demoler, a inicios del siglo XX, la iglesia y el convento que ocupaban la zona norte del actual parque Serafín Sánchez, como me parece ahora el intento —también espirituano— de preservar los cimientos de ambas edificaciones a expensas, incluso, de la plaza cívica más…

Remedio santo

“Para esto hay que tener gracia; no es cosa de agarrar una tira, medir hasta tu barriga, decir las oraciones y ya”, murmura la curandera mientras me pone la punta de la cinta en el ombligo, en el otro extremo coloca su codo y en apenas tres brazadas me detecta un nudo en la boca…