Un charco que parece nada

Como todos los charcos que se respetan, el de la intercepción de las calles Salvador Herrera y Carrillo, en Sagua la Grande, nació tímidamente. Un hilo de agua clara hoy, un chorro de líquido espeso mañana, un borbotear inagotable que dejó de tener gracia hace años, cuando rebasó la fase de surtidor pintoresco para convertirse en el cráter de aguas albañales que ya hasta se … Continúa leyendo Un charco que parece nada

Tiempo de canturías

Cuando a Eréstamo Fajardín Valdivia intentaron comprarle por un precio exorbitante su obra cumbre, un poema descomunal de 400 y tantas décimas que recitaba de memoria hasta donde le alcanzaba el aire, su respuesta fue tan categórica que más bien parecía el último recurso para no venderla: “Si me ofrecen esa cantidad es porque vale el doble”. Y se aferró a la libreta con más … Continúa leyendo Tiempo de canturías

Tan feministas que nos creemos

Presumimos de tener a casi todas las féminas del país integradas a la Federación de Mujeres Cubanas, de desplegar una cruzada inmisericorde —aunque no del todo efectiva— contra siglos de machismo y hasta de establecer determinadas cuotas para garantizar la presencia de mujeres en los más disímiles estratos de poder. Si nos preguntan, nos declaramos feministas por principios. Pero entonces alguien habla de envejecimiento poblacional, … Continúa leyendo Tan feministas que nos creemos

El problema es que el sirope vende

En un disco de duetos por el que seguramente no va a ser recordado, Descemer Bueno asegura que “el problema es el amor, que parece tan difícil”. A su lado, Jorge Villamizar y El Chacal le hacen coros y continúan agregando que “prefiero morir que volverte a perder”. No sé para ellos; para mí está clarísimo que el problema no es el amor, sino el … Continúa leyendo El problema es que el sirope vende

Una joya habitada

Antes de que sus callejuelas empedradas se abrieran sin pudor a medio mundo; antes, incluso, de que los primeros forasteros descarriados comenzaran a llegar, mochila al hombro, la ciudad de Trinidad era una suerte de isla dentro de la isla: sin más vías de comunicación que las marítimas hasta 1919, cuando se habilitó, tardíamente, el servicio público por ferrocarril, y hasta la década de 1950, … Continúa leyendo Una joya habitada

Circuito de Fórmula 1 en Paredes

En su mente, iba manejando un auto de carrera, uno de esos achatados como ranas rodantes que se adelantan entre ellos en las rectas y se abren en las curvas. En su mente, iba al timón en uno de esos carros a la velocidad supersónica que él los había visto casi volar en los videos que le copian del Paquete. Pero ni la carretera entre … Continúa leyendo Circuito de Fórmula 1 en Paredes

El vecino de los bajos

—A ver, ¿quién va a cortar la cinta junto con el presidente? La pregunta revoloteó entre las 20 familias que se habían reunido aquel mediodía frente al edificio nuevo. Ya llevaban rato descubriéndose mutuamente, entablando diálogos al estilo “¿ustedes también van a vivir aquí?”, preguntándose qué apartamento sería el de cada uno, cuando llegaron las autoridades municipales para ponerle punto final a la espera: aquel … Continúa leyendo El vecino de los bajos

Oficio de herrar

Los golpes del martillo sobre el yunque entumecen hasta los huesos. En las sienes, el retumbar de los hierros viejos que se ablandan, rechinan, ceden. Sólo Guillermo Rodríguez Bermúdez parece no darse cuenta, mientras sostiene el brazo en el aire y calcula milimétricamente el próximo mazazo. “Es cuestión de adaptarse”, dice, y sin pensarlo dos veces descarga el impulso sobre una herradura casi lista. La … Continúa leyendo Oficio de herrar

Vitrales o el don de la permanencia

Aún no terminaban los 80 cuando Vitrales salió al ruedo por primera vez. La idea era loable: allí donde el potencial artístico lo propiciara, debía existir un suplemento que diera voz a los intelectuales. Voz y alma vino a ser Vitrales, oasis a la creación en medio de un panorama que no era precisamente pródigo en espacios editoriales. Tal vez por ello no pocos suspiraron … Continúa leyendo Vitrales o el don de la permanencia

Arroz, frijoles, ¿y qué más?

Si antes del huracán Irma alguien me hubiese dicho que yo iba a extrañar tanto el plátano burro, que iba a hacer colas de tres horas para comprar cinco o seis manos y que el otro plátano, al que llaman criollo o macho, en varios meses no lo volvería a ver; si alguien me lo hubiera dicho probablemente no lo hubiese creído. Porque una cosa … Continúa leyendo Arroz, frijoles, ¿y qué más?